Diario Vasco

Madrid, 30 nov (EFE).- Bankia ha certificado en la Audiencia Nacional que una de las tarjetas opacas de Caja Madrid que llegó a ser investigada por el juez Fernando Andreu durante la fase de instrucción fue emitida en 1994, dos años antes de que Miguel Blesa llegara a la presidencia de la entidad.

En el documento, adelantado hoy por el diario El Mundo y al que ha tenido acceso Efe, el director de tecnología y organización de Bankia admite que dicha visa, a nombre del ex consejero delegado de la Corporación Cajamadrid José María García Alonso, fue emitida el 3 de mayo de 1994, todavía durante la presidencia de Jaime Terceiro.

Dicha prueba documental será presentada ante la sección cuarta de la Sala de lo Penal que preside la juez Ángela Murillo el próximo lunes, cuando se retome el juicio contra los 65 usuarios de las polémicas tarjetas, que se enfrentan a penas de entre seis años y doce meses de prisión acusados de apropiación indebida.

Según ha conocido Efe, las defensas consideran que estos nuevos papeles, ya admitidos por el tribunal, confirmarían que durante el mandato de Terceiro se emitieron tarjetas de carácter retributivo tanto para consejeros, regidos por el acta de 1988, como para directivos, estos últimos por medio del convenio marco de 1994.

Precisamente, creen que el hecho de que la visa con la que García Alonso desembolsó 1.100 euros y que finalmente no fue objeto de acusación por prescripción, fuese emitida el mismo día en que se aprobó tal convenio, reforzaría la tesis de Blesa, que sostiene que heredó el sistema de su antecesor.

Este último documento forma parte de los varios requerimientos solicitados por las defensas, después de que la semana pasada la Fundación Montemadrid, heredera de la extinta Caja Madrid, avalara la autenticidad de las cartas dirigidas a las exconsejeras Pilar Becerril y Flora Quevedo, en las que se hace referencia al número PIN "para poder utilizar la tarjeta en los cajeros".

Una práctica negada por Terceiro durante su comparecencia como testigo, cuando defendió la limpieza de las tarjetas para los consejeros, un sistema destinado "exclusivamente" para gastos de representación y que se fue "envileciendo" con sus sucesores, en alusión al propio Blesa y Rodrigo Rato.