Diario Vasco

Madrid, 30 nov (EFE).- La Junta Municipal del Distrito de Centro ha aprobado esta tarde por unanimidad la asignación del nombre plaza Arturo Barea a la popularmente conocida como plaza de la Corrala, situada frente a las Escuelas Pías, donde fue alumno el escritor.

El concejal presidente del distrito, Jorge García Castaño (Ahora Madrid), ha explicado que el homenaje se debe a que el autor "fue vecino" del barrio de Lavapiés, y dado que la plaza en cuestión "carecía de nomenclatura" hubo un acuerdo colectivo "en que era el lugar adecuado", explica el Ayuntamiento en un comunicado.

Un grupo de vecinos solicitó en mayo un reconocimiento para un escritor que, desde el exilio, realizó uno de los testimonios más estremecedores sobre la Guerra Civil.

Arturo Barea nació en Badajoz en 1897 y se trasladó muy joven a Madrid, donde pasó gran parte de su vida, y murió exiliado en Inglaterra en 1957.

Narró su juventud en el barrio de Lavapiés en la trilogía autobiográfica 'La forja de un rebelde', considerada como una de las mejores crónicas de la España de comienzos del siglo XX, que se publicó en inglés en Londres y fue rápidamente traducida a muchos idiomas.

Sin embargo, la primera edición en castellano de esta obra se hizo en Argentina, ya en los años sesenta.

La propuesta de homenajear a Barea ha contado con el apoyo de escritores Antonio Muñoz Molina, Elvira Lindo, William Chislett o Paul Preston.

Con motivo de la nueva plaza de Arturo Barea, el Ayuntamiento organizará, a partir del 10 de diciembre, unos paseos literarios por Lavapiés para evocar la relación del autor con el barrio, que se realizarán los fines de semana en horario de mañana y tarde.