Diario Vasco

París, 30 nov (EFECOM).- La filial común del grupo Airbus y de Safran para lanzaderas va a comprar el 35 % que tiene el Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia (CNES) en el consorcio europeo Arianespace, en el que pasará así a controlar el 74 %.

Airbus Safran Launchers anunció hoy en un comunicado que la adquisición de ese 35 % de Arianespace se materializará el próximo 31 de diciembre, una vez que ya han finalizado los procedimientos de consulta y de aprobación de la operación.

Arianespace seguirá siendo una empresa aparte, con sede en Evry, a las afueras de París, centro de operaciones en la Guayana francesa -donde se llevan a cabo los lanzamientos de los cohetes que comercializa- y oficinas en Washington, Tokio y Singapur, destacó Airbus Safran Launchers, que ya era el primer accionista con el 39 %.

Su presidente, Alain Charmeau, hizo notar que esta evolución del accionariado "finaliza la puesta en marcha de una nueva gobernanza de los cohetes en Europa", después de que los Estados miembros de la Agencia Espacial Europea (ESA) hayan confirmado el programa para la futura lanzadera Ariane 6, evolución del actual Ariane 5.

Charmeau señaló que esta nueva disposición "permite conservar todos los factores claves del éxito de Arianespace, que le han permitido convertirse en líder mundial en los servicios de lanzamiento, en particular una libertad de acción y una reactividad que para adaptarse a las evoluciones de un mercado cada vez más competitivo".

Aseguró que se respetará el papel de los otros accionistas, y que la estructura diseñada beneficiará a los cohetes Vega (italiano) y Soyuz (ruso), que también son comercializados y lanzados por Arianespace, aunque no sea el responsable industrial, a diferencia de lo que ocurre con los Ariane, concebidos por Airbus Safran Launchers.

El presidente del CNES, Jean-Yves Le Gall, consideró por su parte que la cesión de sus acciones "es una etapa suplementaria en la reestructuración del sector europeo de las lanzaderas".

Le Gall recordó que esa reestructuración tiene tres dimensiones, la primera el desarrollo del Ariane 6 y del nuevo Vega-C con los que se quiere dividir a la mitad el costo de los lanzamientos por cada kilo de carga con respecto a los cohetes actuales.