Diario Vasco

Dacca, 30 nov (EFE).- La oficina en Bangladesh del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha pedido al Gobierno de ese país que albergue a los rohinyás que tratan de llegar desde Birmania y afirmó que no ha podido verificar su situación porque no tiene acceso a las áreas fronterizas.

"ACNUR está pidiendo al Gobierno de Bangladesh que de un lugar seguro en su territorio a aquellos que necesitan seguridad inmediata y ayuda básica", indicó a Efe el representante de ACNUR en el país, Shinji Kubo.

Kubo indicó que, debido a la falta de acceso de la agencia de Naciones Unidas a la zona fronteriza, no han podido verificar y confirmar independientemente el número de miembros de la minoría musulmana rohinyá que están llegando al país y su situación.

"En cualquier caso, y de acuerdo con informes de varias agencias humanitarias, alrededor de 10.000 rohinyás han llegado a Bangladesh en las últimas semanas", indicó el funcionario, al agregar que "la situación es muy cambiante y el número real podría ser mucho más alto".

El responsable se desmarcó de las palabras del encargado de ACNUR en el distrito fronterizo bangladesí de Cox's Bazar, John McKissick, quien la semana pasada habló de "limpieza étnica" en el país vecino, y afirmó que si bien no puede verificar esa situación están preocupados por las denuncias que han recibido.

"ACNUR ha aclarado que estos comentarios estaban basados en diferentes reportes y fuentes (...) No podemos verificar estas denuncias pero estamos extremadamente preocupados por ellas", señaló.

El Ejército birmano lanzó una operación en el nororiental estado de Rakhine el pasado 9 de octubre tras un ataque supuestamente perpetrados por insurgentes rohinyás.

De acuerdo con la institución armada, que ha prohibido el acceso a la zona a medios y organismos internacionales, hasta el momento han muerto 69 "sospechosos" y 17 soldados y han sido arrestadas 434 personas.

Sin embargo, de acuerdo con organizaciones de derechos humanos, más de 30.000 personas han sido desplazadas y se han producido todo tipo de crímenes a manos de los militares.

Las autoridades bangladesíes no han dicho hasta el momento el número de refugiados rohinyás que han entrado en el país, pero el Gobierno reconoció la semana pasada que "miles" de ellos llegaron huyendo de la operación militar, pese a que los guardias de fronteras les impiden el ingreso.

La mayoría de los refugiados que pudieron pasar a Bangladesh se han reunido con familiares que ya se encontraban en el país.

Se cree que solo en Rakhine hay más de un millón de rohinyás, una minoría musulmana a la que Birmania no le reconoce la ciudadanía y a la que las autoridades bangladesíes ignoran y mantienen en el limbo legal.

Bangladesh sólo reconoce como refugiados a 30.000 de los entre 200.000 y 500.000 miembros de esa minoría que diversas fuentes no oficiales calculan que puede haber en este país.