Diario Vasco

Madrid, 29 nov (EFECOM).- El subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, ha advertido hoy de que aplicar requisitos de capital "excesivamente exigentes" en las normas de resolución para las entidades financieras introduce una presión significativa sobre la rentabilidad de una parte de la industria bancaria.

En su opinión, algunas entidades tendrán dificultades para cumplir con las nuevas exigencias, lo que refuerza la idea de que serán "inevitables" nuevas fusiones de las que emerjan bancos más capaces de cumplir con suficiente holgura los nuevos requisitos.

Además, durante su intervención en la clausura de unas jornadas en la Universidad Complutense, el subgobernador ha subrayado que las nuevas exigencias solo podrán ser asumidas por un gran número de entidades si disponen de un periodo de transición "suficientemente dilatado" para cumplir con ellas.

Ese periodo transitorio, ha explicado, resulta "preciso" para evitar que el mercado deba absorber en un escaso periodo de tiempo un gran número de emisiones de instrumentos que sean capaces de absorber pérdidas -deuda subordinada o bonos convertibles en acciones-, con un coste que, en numerosos casos, puede resultar "muy gravoso".

Restoy ha subrayado también que de las entidades supervisadas por el BCE, el 70 % de las significativas no cotizan en los mercados, casi el 60 % no han emitido nunca instrumentos convertibles en acciones y casi la cuarta parte no se financia con deuda subordinada.

Ante este escenario, Restoy aboga por una mayor flexibilidad en las exigencias de la normativa y ha recordado que la reciente propuesta de la Comisión Europea incorpora la posibilidad de que se establezca para cada entidad un margen temporal para cumplir con el requisito mínimo de absorción de pérdidas (MREL).

Y este margen, ha insistido, será decidido caso por caso por la autoridad de resolución, es decir por la Junta Única de Resolución (JUR), en el caso de la Unión Bancaria.