Diario Vasco

Madrid, 29 nov (EFE).- La reforma de la Ley de Secretos Oficiales que promueve el PNV para que los documentos con información secreta se desclasifiquen automáticamente en 25 años pasará esta noche, a falta de la votación, su primer trámite en el Congreso, con el apoyo del PSOE, Unidos Podemos, PDECat, ERC y Compromís, el voto en contra del PP y la abstención de C's y Foro.

Esta propuesta, cuya toma en consideración se aprobó el pasado abril con el apoyo de todos los grupos menos el PP, ha vuelto hoy a iniciar su tramitación en el pleno, ya que decayó al disolverse las Cortes debido a la convocatoria de nuevas elecciones.

La iniciativa del PNV pretende residenciar exclusivamente en el Gobierno la facultad de clasificar secretos y fijar un plazo máximo de 25 años para la desclasificación automática de documentos con información secreta y de diez años para los que se refieren a materias reservadas.

Su autor, Mikel Legarda, ha defendido que, 48 años después de aprobarse esta ley, hay que "adaptarla al valor de la transparencia" de la sociedad actual y ha subrayado que su objetivo es "acabar con la práctica abusiva y generalizada del Gobierno sea del color que sea", así como incrementar la "salud democrática" del país.

Legarda ha hecho hincapié en que cualquier criterio para desclasificar documentos que no sea el temporal conduce a la "opacidad" y la "arbitrariedad" y ha recordado que otros países como Estados Unidos, Alemania y Reino Unidos es así.

Durante el debate, el diputado vasco ha denunciado que con la ley actual se está impidiendo conocer documentos relativos a la Guerra Civil de hace 80 años y ha aludido a la "desesperación" de los historiadores que tienen que recurrir a archivos de otros países para investigar sobre esa contienda.

El diputado del PP Francisco Martínez Vázquez ha justificado su rechazo al "parcheo" que, a su juicio, propone el PNV, en la necesidad de abordar una "reforma integral" y "coherente" de la ley.

Tras apuntar que la propuesta del grupo vasco es "poco rigurosa" y "tremendamente peligrosa", el representante popular se ha mostrado de acuerdo con buscar un "amplio consenso" parlamentario para hacer una nueva ley con "rigor" y "calidad".

El socialista Artemi Rallo ha expresado su apoyo a "todas" las iniciativas dirigidas a reformar una "ley preconstitucional, antigua, de otro tiempo, que hace aguas y que ampara que un gobierno del PP impida el acceso a miles de documentos de la Guerra Civil".

También ha acusado a Ciudadanos -"paradigma de donde dije digo digo Diego"- de haberse "cambiado de bando, abrazándose al PP" con una "pirueta circense digna de mejor causa", ha dicho en referencia a su abstención seis meses después de haber votado a favor de la misma iniciativa.

Miguel Gutiérrez, de Ciudadanos, ha sostenido que no hay ningún demócrata que no quiera cambiar esta Ley, pero que la reforma únicamente de tres de su catorce puntos, como propone el PNV, es un "parche".

A ese respecto, ha asegurado tener el compromiso del Gobierno de que va a presentar antes de seis meses un proyecto de ley con una "reforma completa" y ha acusado al PSOE de haber "declinado" aceptar ese compromiso "solo para votar a favor" de la iniciativa del PNV.

Desde Unidos Podemos, Juan Manuel del Olmo ha abogado por garantizar que el "tiempo no sirva como excusa para el olvido" y que el "secreto no sea sinónimo de impunidad"; ha señalado que la Ley vigente contradice a la Constitución porque vulnera algunos derechos fundamentales y ha invitado a PP y PSOE a que expliquen por qué no han intentado cambiarla en sus respectivos gobiernos.

Francesc Xavier Eritja (ERC) ha defendido que esta Ley es un "anacronismo del pasado" y que "ante todo tiene que estar la transparencia", argumentos similares a los defendidos por la mayor parte del grupo mixto.