Diario Vasco

Beirut, 29 nov (EFE).- La presión sobre el terreno al grupo terrorista Estado Islámico (EI) ha reducido a siete el número de asesinados por los extremistas en Siria en el último mes, la cifra más baja desde la proclamación de un califato yihadista el 29 de junio de 2014.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos indicó, en un comunicado, que las víctimas son seis civiles, entre los que hay un menor, y un militante del EI.

Esas personas fueron asesinadas en las provincias nororientales de Al Raqa y Deir al Zur, y en la central de Homs, acusadas de "brujería, colaborar con los ateos kurdos, espionaje de los soldados del califato, trabajar para la coalición y contactar con el Ejército Libre Sirio", según la fuente.

Con estos fallecidos ascienden a 4.474 los muertos (2.244 civiles), a manos de los yihadistas en Siria desde el anuncio del califato.

Actualmente, el EI está siendo hostigado en Siria e Irak, donde ha perdido territorio.

En el suelo iraquí, los radicales se enfrentan al ejército nacional y a sus aliados, que desarrollan una ofensiva contra su bastión principal en este país, la ciudad de Mosul.

En Siria, su feudo más importante, Al Raqa, es escenario de una operación militar de las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una alianza kurdo-árabe que está respaldada por la coalición internacional liderada por EEUU.

Además, en el noreste de la provincia de Alepo, los extremistas luchan contra las FSD y contra rebeldes sirios apoyados por Turquía, mientras que en el este de Homs hacen frente al Ejército sirio que tiene cobertura área de la aviación rusa.