Diario Vasco

Girona, 29 nov (EFE).- El fiscal ha solicitado quince años de cárcel para Julio P.G., de 53 años y vecino de Maçanet de la Selva (Girona), acusado de haber abusado prácticamente a diario de su hija entre 2008 y 2012, cuando la víctima tenía entre cinco y nueve años.

La fiscalía y la abogada de la Generalitat piden además para el procesado, a quien consideran culpable de un delito continuado de agresión sexual a menor de trece años, que cuando salga de la cárcel esté cinco años sin poder acercarse a su hija y permanezca en libertad vigilada, así como que pague una indemnización de 60.000 euros.

En el juicio, que se ha celebrado hoy en la sección tercera de la Audiencia de Girona, la víctima, que ahora tiene trece años, ha declarado a puerta cerrada y sin ser vista por el padre, que ha negado todas las acusaciones y lo ha atribuido a que la niña era "muy mentirosa y tenía una gran imaginación"

Tras la muerte de la madre, la menor se quedó sola con el procesado, con el que residía en una caravana en una urbanización de Maçanet de la Selva hasta que se decretó su situación de desamparo en 2012.

Según el escrito de fiscalía, en una fecha no determinada del 2008, el acusado, "aprovechando la situación de convivencia, su superioridad por edad y parentesco y la ausencia de otras personas", inició los abusos.

Desde ese momento y durante cuatro años, esa situación se repitió casi a diario hasta que, con siete años, la menor se negó, aunque fue obligada a seguir después de ser agredida.

Con nueve años, los servicios sociales, alertados por su hermanastra por parte de madre (26 años mayor que ella), la apartaron de su padre por la situación de desamparo en que se encontraba.

A causa de lo que sufría, según la fiscalía, la víctima presentaba una situación de autismo, tenía pesadillas y se orinaba encima incluso de día.

En mayo de 2012, la niña se fue a vivir con su hermana, pero las agresiones sexuales no se conocieron hasta 2015 cuando, antes de acudir a una terapia de familia, fue instada a contar todo lo que le preocupara y ella le dijo que su padre le hacía "cosas muy graves".

Tras el primer sobresalto y desconcierto, la hermana consiguió que la menor explicase los detalles y que se los contara también a varias psicólogas, a los servicios sociales y a la doctora coordinadora de la unidad de abusos al menor de Sant Joan de Deu, donde la exploraron físicamente.

Todos los médicos y psicólogos que han visitado a la víctima han coincidido en sus informes en que ésta no fabulaba y han dado total veracidad a su relato.

El acusado está en prisión provisional desde que fue detenido en abril de este año.