Diario Vasco

Melilla, 29 nov (EFE).- Amnistía Internacional ha pedido hoy al Gobierno mejoras en los Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta y Melilla para acabar con la "discriminación" que, según considera, sufren refugiados, víctimas de trata de mujeres y de violencia machista, o colectivos como el LGTBI.

La organización de defensa de derechos humanos ha presentado al Ejecutivo un "plan de acción" con quince medidas para mejorar la atención a inmigrantes en ambas ciudades, según ha explicado en un comunicado.

El plan se fundamenta en un informe de Amnistía Internacional (AI) que constata "ocho tipos de violaciones de derechos humanos en Ceuta y Melilla" debido a "la falta de condiciones adecuadas" en estos centros, por lo que propone medidas "para poner fin a estos abusos".

AI ha reclamado "el traslado inmediato a la Península de personas en situación de especial vulnerabilidad", como discapacitados, víctimas de trata de personas y de violencia machista, sexual o tortura, y al colectivo de lesbianas, gais, transexuales, bisexuales e intersexuales (LGTBI).

Los centros de acogida, según AI, se encuentran con una "sobreocupación que puede llevar en ocasiones al hacinamiento, falta de módulos familiares, falta de acceso a información y un sistema arbitrario de sanciones".

Reconoce, no obstante, que se han llevado a cabo "algunas mejoras" en Melilla, como la atención a la población infantil "que ahora se encuentra prácticamente escolarizada".

Sin embargo, asegura que en Melilla "hay al menos 60 personas que han solicitado asilo por razones de persecución por orientación sexual, hombres de nacionalidad marroquí que llevan entre seis meses y un año esperando ser trasladados".

"La mayoría de las personas que solicitan asilo, excepto aquellas de nacionalidad siria, se quedan estancadas en el limbo que supone Ceuta y Melilla", ha asegurado el director de AI en España, Esteban Beltrán, tras precisar que "algunas nacionalidades, como la marroquí o la argelina, sufren discriminación a la hora de ser trasladadas a la Península".

AI ha solicitado "suspender la cooperación con Marruecos en materia de control migratorio y dejar de devolver a este país a personas migrantes y refugiadas, hasta que se comprometa a respetar sus derechos humanos".

Por ello, ha pedido "derogar o modificar la ley para regular con precisión los rechazos en frontera de Ceuta y Melilla", al considerar que las "expulsiones en caliente" se producen "sin garantías jurídicas y con uso excesivo de la fuerza".

"Aunque el Ministerio del Interior no proporciona datos acerca de cuántas personas han sido devueltas a Marruecos, en lo que va de año se han producido al menos nueve intentos de salto de las vallas en los que cientos de personas fueron expulsadas de manera colectiva", ha señalado.

El informe recoge testimonios de inmigrantes y de solicitantes de asilo.