Diario Vasco

Beirut, 29 nov (EFE).- Los países árabes pueden lograr un gran desarrollo y conseguir estabilidad si empoderan a sus jóvenes y emplean su energía, ya que el 60 por ciento de la población tiene menos de 30 años en esta región, según un informe publicado hoy por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Todos los países árabes mejoraron sus indicadores de desarrollo entre 1980 y 2010, sobre todo en los ámbitos de la educación y la salud, pero la crisis económica mundial y la inestabilidad política que siguió a las revueltas de 2011 han tenido un impacto negativo, según el "Informe del Desarrollo Humano Árabe 2016".

"La ola de protestas de la que fue escenario Oriente Medio desde 2011 ha demostrado que no se puede tratar a los jóvenes de la región como dependientes pasivos o como una generación en espera", señaló la directora en funciones de la oficina de PNUD para Oriente Medio, Sophie de Caen.

"Hoy en día, los jóvenes de la región son más educados, están más conectados y son más flexibles que nunca. Los países árabes pueden aprovechar el gran potencial demográfico que representan sus jóvenes si invierten en potenciar sus capacidades y ofrecerles más oportunidades", añadió en un comunicado.

Los árabes de entre 15 y 29 años representan más del 30 por ciento de la población, siendo 105 millones, por lo que esta generación va a ser crucial en las próximas dos décadas, destacó el estudio de la ONU.

Advirtió de las crecientes desigualdades y los obstáculos a los que se enfrentan esos jóvenes, lo cual da lugar a su exclusión cultural, social, económica y política.

En 2014, el desempleo entre los jóvenes árabes alcanzaba el 29,73 por ciento, el doble que la media mundial, y está previsto que estos datos empeoren en el futuro.

A estos factores se suma la violencia, ya que en la región han aumentado los conflictos y las crisis en los últimos años, lo cual está destruyendo el tejido social y los logros económicos pasados y causando la pérdida de vidas humanas y el desplazamiento interno de millones de personas.

El informe fue presentado hoy en el auditorio de la facultad de Negocios de la Universidad Americana de Beirut (AUB), con la presencia del presidente de la ONU para Asuntos Humanitarios, Philippe Lazzarini, y otros representantes de instituciones y ONG de Oriente Medio.