Diario Vasco

Washington, 29 nov (EFE).- El gobernador de Dakota del Norte (EEUU) ha ordenado el desalojo del campamento de la Roca Sagrada, en el que indígenas y ecologistas protestan desde el pasado mes de abril para evitar la construcción del oleoducto "Dakota Access".

El republicano Jack Dalrymple ordenó este lunes una "evacuación de emergencia" por las peligrosas condiciones meteorológicas, como tormentas de nieve, previstas en los próximos días y que podrían suponer un riesgo mortal para los entre 2.000 y 3.000 acampados, muchos de ellos indígenas de la tribu Standing Rock.

Aunque la orden de desalojo tiene un carácter "inmediato", el gobernador no especificó cómo piensa llevarla a cabo.

El presidente de la reserva Standing Rock, Dave Archambault II, denunció, por su parte, que la orden del gobernador es una "amenaza" que busca "causar miedo" entre los acampados y que suponer una "burla a la autoridad federal", ya que las tierras pertenecen al Gobierno estadounidense.

De hecho, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EEUU, que administra esas tierras, puso hace unos días el 5 de diciembre como fecha límite para que los acampados abandonen las tierras antes de la llegada del invierno, aunque instó a una "transición pacífica y ordenada" hacia otro lugar y dijo que no forzaría el desalojo.

El gobernador Dalrymple consideró que el anuncio del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de no forzar el desalojo ordenado por ellos mismos es "muy desconcertante".

Los miembros de la reserva india de Standing Rock, hunkpapas y dakotas, han reunido el apoyo de decenas de otras tribus del país en los últimos meses en su oposición al proyecto "Dakota Access", con una inversión prevista de 3.800 millones de dólares.

Una tubería de 1.885 kilómetros llevaría medio millón de barriles de petróleo desde los yacimientos bituminosos de Dakota del Norte a una infraestructura ya existente en Illinois, desde donde el crudo podría distribuirse al Golfo de México.

Cientos de personas se han concentrado desde abril en el campamento de la Roca Sagrada para impedir las labores de construcción del oleoducto, al considerar que echarán a perder tierras que consideran sagradas y contaminarán las aguas del río Misuri de las que depende su modo de vida.

La protesta ha derivado en numerosos choques entre los acampados y las fuerzas de seguridad.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pospuso recientemente la aprobación de los últimos permisos que hubiesen permitido el inicio de las obras de construcción para estudiar cambios en el trazado y negociar con los líderes indígenas.