Diario Vasco

Logroño, 29 nov (EFE).- El Naturhouse La Rioja tratará mañana ante el Villa de Aranda de frenar la cuesta abajo, en juego, en la que se encuentra aunque en la Liga Asobal mantiene una buena racha de triunfos, apurados eso sí, que quiere continuar.

El equipo riojano, segundo de la Asobal, está llegando a la recta final de la primera vuelta prácticamente "agotado" por el sobre-esfuerzo al que obligan las lesiones a algunos jugadores.

Los casos de Víctor Vigo, que se ha quedado como único central de la plantilla, o Garabaya, que apenas entrena entre partido y partido para evitar lesiones, son los más significativos, pero el bajón físico es general.

Así lo ha admitido a EFE el preparador del Naturhouse, Javier González, que, por un lado, cree que su plantilla, pese a todo, "sale en cada partido a dar el máximo", pero, por otro, es consciente de que "dentro de unos días tenemos una final en la Liga de Campeones" lo que puede complicar más aún la concentración de sus jugadores.

En su último encuentro, ante el Montpellier, cree que "sí salimos concentrados" pero "pronto se torció" porque "era un rival tremendamente superior y por algunas decisiones arbitrales".

Pero "sobre todo" porque "llegamos a esta fase de la temporada, como llegamos, no en nuestro mejor momento" y "todo suma" para complicar los partidos, ha considerado.

De hecho, admite que junto a los lesionados de larga duración (Javier García y Cacheda) o los que están tocados (Gaabaya o Vigo) ha otros "que llevan sin descansar muchos meses, porque jugaron en verano en sus selecciones", (Sanad y, en especial, Langaro).

Pero al Villa de Aranda "hay que ganarle como sea", ha subrayado, consciente de que "necesitamos esos puntos en la Liga".

"No creo que vaya a ser un partido fácil, creo que vamos a sufrir porque hemos perdido ritmo y juego", ha insistido el técnico, que no confía en que de aquí al final de la primera vuelta "vayamos a tener partidos cómodos".