Diario Vasco

(eleva número de muertos y añade detalles)

Nueva Delhi, 29 nov (EFE).- Al menos diez personas, entre ellas cinco soldados y dos oficiales del Ejército indio, murieron hoy en un ataque contra un campamento militar en la norteña región de Cachemira.

Un grupo de insurgentes ataviados con uniformes policiales atacaron a los guardias de seguridad con granadas y armas de fuego sobre las 5.30 hora local (0.00 GMT), lo que causó la muerte de tres militares y un oficial en operaciones de contraataque, indicó el Comando Norte del Ejército en un comunicado.

Tras los primeros enfrentamientos, lo atacantes entraron a dos edificios del recinto, situado en la localidad de Nagrota, y tomaron como rehenes a doce soldados, dos mujeres y dos niños.

El Comando Norte detalló que todos ellos fueron liberados "muy rápidamente" con una operación de rescate, durante la que perecieron, no obstante, otros dos militares y un oficial.

"Se han recuperado los cadáveres de tres terroristas y están en marcha operaciones para sanear el área al completo", agregó la división del Ejército.

El ataque se produce en medio de una escalada de tensión entre la India y Pakistán, desatada después de que el pasado septiembre cuatro insurgentes supuestamente paquistaníes atacaran un batallón de infantería en la base de Uri, también en Cachemira y donde causaron 19 muertos.

La India responsabilizó de este suceso a Pakistán, al que acusó de permitir el uso de su territorio y de auspiciar grupos terroristas que operan en la India y en respuesta lanzó una serie de "ataques quirúrgicos" en la frontera.

Las violaciones del alto el fuego acordado en 2003 en la Línea de Control (LoC), la frontera de facto de los países en Cachemira, se han multiplicado desde entonces, con decenas de muertos civiles y militares en ambos países.

La India y Pakistán mantienen una pugna histórica por la región de Cachemira desde la partición del subcontinente indio en 1947 y han librado dos guerras y numerosos conflictos menores por esta zona, en donde los enfrentamientos entre militares indios y grupos insurgentes separatistas son habituales.