Diario Vasco

Huelva, 29 nov (EFE).- Una veintena de activistas de Greenpeace ha comenzado a primera hora de hoy una acción de protesta en las instalaciones de Gas Natural Fenosa en el entorno de Doñana, a cuya entrada han montado un campamento con una gran pancarta en la que se lee "Doñana no es un almacén de gas".

Además, escaladores de la organización ecologista han subido a lo alto de una de las estructuras en la zona del proyecto.

Esta iniciativa tiene la intención de paralizar el proyecto almacenamiento y extracción de gas después de que la compañía haya comenzado las obras de una de sus partes, denominada Marismas Occidental.

Greenpeace ha denunciado en un comunicado que el proyecto "es tan peligroso como innecesario y nos aleja de cumplir con los compromisos que España va a asumir al ratificar el Acuerdo de París mañana en el Congreso de los Diputados".

El proyecto de Gas Natural Fenosa autorizado por el Gobierno central en el Espacio Natural de Doñana "pone en riesgo la biodiversidad y el futuro de este lugar protegido", según Greenpeace, que añade que "viene precedido por casos como el del almacén subterráneo Castor en Castellón, que produjo más de 500 terremotos y una indemnización con dinero público a la empresa de casi 1.400 millones de euros".

El responsable de campaña de Greenpeace, Julio Barea, ha explicado que se ha optado por esta acción de protesta después de que "ni el Gobierno central ni la Junta de Andalucía hayan tenido suficiente voluntad política para detener este inaceptable proyecto".

"Gas Natural Fenosa sabe que este proyecto es insostenible y parece que lo único que busca son los 358 millones de euros de reclamación por responsabilidad patrimonial si la Administración paraliza sus obras", ha añadido.

Greenpeace considera que el proyecto de extracción y almacenamiento de gas en Doñana debe detenerse porque afecta al espacio protegido de Doñana y a su fauna emblemática, puesto que altera y fragmenta el hábitat de la misma y porque es "un impedimento para el cumplimiento del Acuerdo de París, pues sigue con la apuesta a los combustibles fósiles".

Asimismo, considera que no se ha realizado una evaluación ambiental adecuada al partir en cuatro el proyecto y que pone en riesgo de contaminación el acuífero 27 de Doñana del que se abastece la población local.