Diario Vasco

Brasilia, 29 nov (EFE).- El exsenador boliviano Roger Pinto, asilado en Brasil desde 2013, dijo hoy a Efe que él y su familia están "destrozados" por la muerte de su yerno, Miguel Quiroga, que pilotaba el avión que se estrelló en Colombia con el equipo de fútbol Chapecoense a bordo.

"Micky era como un hijo", declaró el exsenador sobre el marido de su hija Daniela, que estaba al mando del avión boliviano que llevaba al Chapecoense hacia Medellín y se estrelló poco antes de arribar al aeropuerto, causando la muerte de 75 de sus 81 ocupantes.

"Siempre vivió con nosotros, era un muchacho brillante, un hijo más, un amigo", dijo Pinto con la voz entrecortada, al explicar que, aunque volvía a Bolivia frecuentemente por su trabajo, el piloto vivía con su familia en Brasilia desde 2013.

El exsenador, quien pidió asilo en Brasil por lo que califica de "persecución" del Gobierno de Evo Morales, apuntó que Quiroga estuvo "siempre" con su familia "en las buenas y en las malas" y en "todos los momentos más difíciles".

También indicó que "ese muchacho tan querido" le dio tres nietos, de los que el más pequeño tiene solo cuatro meses, lo que magnifica la tragedia familiar.

Pinto escapó a Brasil en agosto de 2013 tras haber pasado un año y medio refugiado en la embajada brasileña en La Paz, lo cual logró con el apoyo de miembros de esa legación, que le ayudaron a alcanzar la frontera.

La operación para que Pinto ingresara al país sin haber recibido la necesaria venia del Gobierno boliviano le costó el cargo al entonces canciller de Brasil, Antonio Patriota.