Diario Vasco

Ciudad Real, 29 nov (EFECOM).- El expresidente de CEOE-Cepyme, Arturo Mesa, y el ex secretario general de la organización, Álvaro Maldonado, han sido declarados culpables del concurso de acreedores en el que se vio inmersa esta organización empresarial y que acabó con su desaparición.

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha ha dado a conocer hoy la sentencia del Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción número 4 y de lo Mercantil de Ciudad Real relativa a la calificación del procedimiento concursal de CEOE-Cepyme de Ciudad Real que les califica como culpables del concurso de la entidad mercantil.

Mesa fue presidente de CEOE Cepyme Ciudad Real desde 2002 hasta el 21 de octubre de 2011, mientras que Maldonado era el secretario general de la organización en el momento de la declaración del concurso de acreedores.

A ambos se les inhabilita por un plazo de 3 años para administrar bienes ajenos, representar o administrar a cualquier persona, ejercer el comercio o tener cargo o intervención administrativa o económica en compañías mercantiles o industriales.

También se les condena a ambos a abonar a la masa activa del concurso, en el caso de Mesa, el 20 % del déficit patrimonial que sea fijado en ejecución de sentencia, y en el caso del secretario general, el 15 % del déficit patrimonial que sea fijado también en la ejecución de sentencia.

La sentencia absuelve al presidente de CEOE-Cepyme que tomó el relevo de Mesa al frente de la organización, Antonio Sánchez Mingallón, que ejerció el cargo desde el 21 de octubre de 2011 hasta el 24 de mayo de 2012.

En la sentencia, el magistrado Carmelo Ordóñez ha considerado probada la existencia de irregularidades contables imputables tanto al presidente de CEOE-Cepyme de Ciudad Real que ejerció hasta el 21 de octubre de 2011, como al secretario general.

Concurre además para ambos el retraso en la presentación del concurso de acreedores, que agravó notable y ostensiblemente la insolvencia de la organización.

Con respecto a Antonio Sánchez Mingallón, que ha resultado absuelto, el magistrado entiende que no tiene responsabilidad en las irregularidades contables acreditadas, ya que fueron cometidas antes de su Presidencia.

En cuanto a la situación de retraso en la presentación del concurso de acreedores, recoge la sentencia que la responsabilidad de esta persona es menor que la que tienen Mesa y Maldonado, ya que cuando Sánchez Mingallón accedió a la Presidencia de CEOE-Cepyme, la situación de la organización era ya muy grave e intentó reconducir dicha situación con un plan de rescate y viabilidad.

La sentencia no es firme y cabe recurso de apelación.

CEOE-Cepyme Ciudad Real solicitó al juzgado la declaración de concurso de acreedores voluntario en diciembre de 2012, después de acogerse a la figura de preconcurso antes del verano de 2011 por la gran deuda financiera que tenía y que el fiscal del caso fijó en el juicio oral en torno a los siete millones de euros.