Diario Vasco

Barcelona, 29 nov (EFE).- Una pandemia de virus VIH resistente a los tratamientos amenaza con revertir una década de mejoras en la mortalidad por Sida en los países menos desarrollados, según ha alertado hoy en declaraciones a Efe el médico e investigador del Instituto de Investigación del Sida (IrsiCaixa), Roger Paredes.

El investigador principal del IrsiCaixa es uno de los expertos que participa hoy en el CosmoCaixa de Barcelona en una jornada organizada con motivo de la conmemoración el próximo jueves del Día Mundial de la Lucha contra el Sida, en la que se aborda la aparición de las resistencias a los tratamientos contra el VIH.

"Estas resistencias se generan en los países con menos rentas porque a menudo no se hacen bien los tratamientos, hay dificultades para hacer un seguimiento adecuado de la carga viral de los pacientes y ver cuándo falla la terapia o porque escasean los medicamentos en las farmacias y es difícil mantener la adherencia al medicamento", ha explicado Paredes.

Según el investigador, cuando un paciente deja de tratarse por el motivo que sea siempre se genera una resistencia al tratamiento, aunque también hay personas que se infectan con virus que ya son resistentes a los tratamientos.

También pueden fallar las terapias y, como no se pueden monitorizar, se crean virus resistentes.

Paredes ha asegurado de que el peligro de que las resistencias a los antirretrovirales lleguen a los países más avanzados son pocas porque en ellos se hace un seguimiento de la efectividad de la terapia, aunque ha advertido que se han empezado a detectar resistencias en países no tan pobres, como Argentina, México o Tailandia.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en algunos países de renta baja o media más del 37 % de las personas infectadas por el VIH han desarrollado ya resistencia a los tratamientos, y a partir de un 15 % de las personas que se infectan lo hacen directamente con un virus resistente, lo que podría causar 420.000 muertes en los próximos 5 años.

Paredes ha explicado que el IrsiCaixa, único centro español que pertenece al Grupo Directivo de la OMS sobre Resistencias del VIH, trabaja para desarrollar estrategias para prevenir y contrarrestar la emergencia de virus resistentes, y está determinando las plataformas tecnológicas idóneas para países pobres.

De los cerca de 37 millones de personas infectadas por el VIH en el mundo, unos 18,2 millones tienen acceso a la terapia antirretroviral, un gran avance en el control de la pandemia ya que en 2001 sólo había un millón de personas en tratamiento en el mundo.

"Pero todavía la mitad de infectados no recibe tratamiento. Nos encontramos en un punto en que, si consiguiéramos tratar adecuadamente a los 19 millones de personas que faltan, podríamos en unas cuantas décadas acabar con la pandemia", ha afirmado Paredes.

"¿Qué estamos encontrando? Que en los países de ingresos reducidos sólo tiene el virus indetectable en sangre un 65-70 % de las personas en tratamiento. Y del 30 % restante, más del 90 % tiene un virus altamente resistente", ha indicado Paredes.

En estos casos, ha advertido, "la persona puede pasar con dificultades a una segunda línea de tratamiento, mucho más cara que la primera, pero a la que ésta falle ya no habrá nada que hacer".

Sobre la vacuna contra el VIH en la que trabaja el IrsiCaixa, Paredes ha dicho que "se están haciendo avances, pero aún no es aplicable".

El investigador también ha defendido la necesidad de que España autorice la denominada "Profilaxi pre Exposición", un medicamento que impide la transmisión de una persona infectada a otra no infectada que está expuesta al riesgo.

"Esta profilaxis ya se está utilizando con mucho éxito en San Francisco, donde están disminuyendo las nuevas infecciones, y ya ha sido aprobada también en Francia. Si se autorizase aquí, podríamos reducir las infecciones a mínimos", ha concluido Paredes, que ha explicado que esta profilaxis tiene un precio de unos 400 euros al mes, pero que el año que viene se abaratará porque pasará a ser un genérico.