Diario Vasco

San Sebastián, 29 nov (EFE).- El investigador de la Universidad de Harvard Daniel Kuritzkes ve "una luz al final del túnel" en la curación del sida que, a su juicio, no llegará "antes de 10 o 12 años", un camino en el que las últimas investigaciones trabajan con vías como los antiinflamatorios o los medicamentos oncológicos.

Este pionero en las técnicas para la erradicación del VIH pronunciará una de las conferencias inaugurales, junto con la directora de la Microbicide Trials Network, Sharon Hillier, del VIII Congreso Nacional del Grupo GeSida, que durante cuatro días reunirá a más de 712 expertos en el centro Kursaal de San Sebastián.

El foro ha sido presentado hoy por el presidente de GeSida, Antonio Rivero, y los presidentes del congreso, Jose Antonio Iribarren, facultativo del Hospital Donostia, y Rafael Delgado, del Hospital 12 de Octubre de Madrid, además del presidente de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), José Miguel Cisneros.

Kuritzkes fue uno de los artífices del trasplante de médula ósea que erradicó el VIH en dos pacientes de Boston. En estos casos la carga viral tras la intervención era "indetectable" y la "única manera de comprobar que había desaparecido era eliminar el tratamiento".

De esta manera se vio que uno de los intervenidos volvió a presentar carga de VIH a los tres meses y otro a los ocho, un periodo "bastante más largo del habitual" cuando se abandona el tratamiento, pero no se consiguió erradicar la enfermedad.

Solo el conocido como "paciente de Berlín", un hombre con linfoma que fue sometido a un trasplante de médula ósea en 2007, se mantiene como el único paciente del mundo que ha conseguido revertir totalmente la enfermedad.

A pesar de que el sida se ha convertido en una dolencia crónica y que los afectados han experimentado progresos en su calidad de vida, la búsqueda de una "curación" está "justificada" porque "parece insostenible" mantener de por vida a más de 30 millones de personas en el planeta con una medicación de la que además "se desconocen los efectos secundarios a largo plazo", ha señalado.

Kuritzkes ha citado investigaciones con antiinflamatorios que se utilizan habitualmente para la obstrucción intestinal y que han sido experimentados con éxito en monos, lo que ha abierto una nueva línea de investigación.

En todo caso, el experto se muestra convencido de que la solución vendrá de la combinación de estrategias destinadas a estimular el VIH, con el objeto de obtener una reactivación del sistema inmunológico, y al mismo tiempo mejorar la respuesta inmunológica.

"El camino es todavía incipiente", ha remarcado.

Más avanzado está el campo de la prevención después de 30 años de políticas para tratar de contener la enfermedad, aunque todavía queda mucho por hacer en este terreno como revela el hecho de que en España se detectaran más de 3.000 nuevos casos en 2014.

Además un 50 por ciento de los diagnósticos son tardíos, lo que hace que el abordaje de la enfermedad se complique y las posibilidades de contagio se multipliquen, ha señalado Iribarren.

Las medidas clásicas como el uso de preservativo son "necesarias pero no suficientes", ha destacado Rivero, quien ha abogado por "nuevas estrategias como la profilaxis pre exposición (PrEP)", consistente en la ingesta de medicación por parte de una persona no infectada antes de mantener una relación con alguien que tiene VIH.

En este sentido, Sharon Hillier ha considerado que uno de los retos en este terreno se sitúa en plantear alternativas "atractivas" para los segmentos de población más jóvenes, que son los más activos sexualmente.

Uno de los ejemplos citados por la investigadora son los anillos vaginales con medicación de liberación prolongada retroviral y al mismo tiempo anticonceptiva que considera podrán comercializase "pronto".