Diario Vasco

Madrid, 29 nov (EFECOM).- Los socios del consorcio encargado de construir la línea ferroviaria de alta velocidad (AVE) entre Medina y La Meca han repasado los puntos del principio de acuerdo logrado con Arabia Saudí que permitirá lograr una mayor liquidez con la recuperación de 200 millones de euros de garantías y la puesta en marcha de un sistema de avales.

En este sentido, se ha acordado cambiar el sistema de garantías que imperaba hasta ahora en el contrato por un aval que se gestionará a través del consorcio, pero que tendrá que buscar cada una de las compañías encargadas de la segunda fase del llamado "AVE del desierto" en la parte que les corresponda, según han señalado hoy fuentes cercanas a la reunión.

Esta medida permite al consorcio recuperar cerca de 200 millones de euros que se han acumulado desde que comenzaron las obras. Aunque finalmente se ha optado por un sistema de avales bancarios, entre las alternativas que se contemplaron en su día estaba la de rebajar, de un 10 % a un 5 %, la cantidad que retenía el cliente en concepto de garantías.

Los socios del consorcio han acordado también reformular unos gastos comunes relacionados con la obra y los desplazamientos.

También se ha repasado lo que se va a poner en marcha al final de la obra teniendo en cuenta el principio de acuerdo logrado recientemente entre las empresas españolas y la Saudi Railways Organisation (SRO), organismo del país árabe responsable del proyecto, y que se espera que sea firmado por las autoridades saudíes en diciembre.

Ambas partes han llegado a un principio de acuerdo que recoge 14 meses más de plazo adicional -hasta marzo de 2018- para entregar el proyecto y el abono al consorcio de más de 150 millones de euros (600 millones de riyales) por sobrecostes desde el inicio del proyecto.

En virtud del calendario pactado, el tren empezará a funcionar en unos tramos en diciembre de 2017 y se extenderá progresivamente de forma que en marzo de 2018 ya esté operativo en su conjunto.

Por lo que respecta al tema de las estaciones, se ha fijado la responsabilidad de las constructoras Copasa y OHL y se ha alcanzado un acuerdo general para ponerlas en marcha.