Diario Vasco

Madrid, 29 nov (EFE).- La Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso ha aprobado hoy por unanimidad un dictamen a favor de que España ratifique el Acuerdo de París de lucha contra el cambio climático, asumiendo así los compromisos de mitigación y adaptación al calentamiento que este pacto implica.

La adopción del dictamen se ha producido por el procedimiento de urgencia de manera que mañana mismo será llevado a Pleno para su aprobación definitiva y, tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado, el Gobierno estará en disposición de entregar su instrumento de ratificación a Naciones Unidas.

Tras esa entrega, España pasará a formar parte como país de este tratado internacional de lucha contra el cambio climático aproximadamente un mes después de que entrara en vigor, el pasado 4 de noviembre, al haber superado ya en esa fecha el número de países ratificantes y las emisiones necesarias para que comenzase a funcionar.

A día de hoy ya hay 114 países, de los 197 que integran la convención de cambio climático de la ONU, que han ratificado el Acuerdo de París, representando casi un 85 % de las emisiones mundiales.

Mediante el Acuerdo de París los países se comprometen a hacer los esfuerzos necesarios para mantener la temperatura del planeta "muy por debajo" de los 2 grados a finales de siglo, y si es posible hacer que no supere los 1,5.

Este objetivo implica que los países ratificantes deben presentar ante la ONU contribuciones nacionales de reducción de emisiones cada cinco años (las primeras, para el periodo 2020-2025, ya han sido efectuadas) teniendo presente que cada nueva contribución debe ser más ambiciosa que la anterior.

Entre otras, el Acuerdo de París también supone que los países ricos, que más han contribuido al cambio climático con las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por su desarrollo desde la era preindustrial, financien y apoyen a los más pobres para que su crecimiento económico sea libre en carbono y para que hagan frente a las consecuencias del calentamiento.

Las naciones parte de este Acuerdo también se proponen que el mundo alcance la neutralidad de emisiones en la segunda mitad de siglo, es decir, que no se emitan más gases de los que el planeta pueda absorber por sus mecanismos naturales (bosques, océanos...).

La primera contribución nacional de reducción de emisiones que España asume con esta ratificación, implica una disminución de gases en los sectores difusos (transporte, agricultura, residuos o edificación) de un 26 % y de un 43 % en el sector industrial, ambas para 2030 y con respecto a niveles de 2005.