Diario Vasco

Bruselas, 29 nov (EFE).- El consejero de Agricultura de Castilla-La Mancha, Francisco Martínez Arroyo, se comprometió hoy a trabajar con la Comisión Europea (CE) en un proyecto que analice el papel que deben desempeñar los sectores agrícola y forestal como sumideros de gases contaminantes, incluido el dióxido de carbono.

"Vamos a analizar cómo la región, sus agricultores y propietarios de superficie forestal contribuyen a la lucha contra el cambio climático mediante el efecto sumidero de los cultivos leñosos y la superficie forestal", explicó el político socialista tras reunirse con el director general de Medio Ambiente del Ejecutivo comunitario, Daniel Calleja.

Los sumideros de carbono son depósitos naturales o artificiales que ayudan a absorber el CO2 y limitar las emisiones contaminantes.

Entre las especies que más contribuyen a esa retención de los gases de efecto invernadero figuran viñedos y olivos, abundantes en Castilla-La Mancha.

En ese sentido, el consejero aseguró que la comunidad autónoma puede ser "referente" en toda Europa y, en consecuencia, pidió a Lacalle "ayuda" para poner en marcha el análisis.

"Tengo muchas expectativas en que Castilla-La Mancha pueda ser un buen ejemplo para otros lugares de la Unión Europea en esta lucha contra el cambio climático en la que debemos estar todos involucrados", indicó el consejero.

Sobre las políticas de reciclaje, Martínez Arroyo afirmó que el Ejecutivo autonómico está preparando una estrategia regional de cambio climático "apoyada específicamente en la economía circular".

"Debemos utilizar todos los residuos para generar valor desde el punto de vista económico, y en Castilla-La Mancha tenemos mucho que decir a ese respecto", comentó.

El consejero también pidió contar con la presencia del director general de Medio Ambiente en unas jornadas sobre economía circular (procesos de reciclado y reutilización) que se organizarán en la comunidad con el objetivo de concienciar a la población sobre la necesidad de apostar por modelos de reciclado, reutilización y generación de valor añadido a partir de los residuos.

"Muchos de los residuos agrícolas y forestales que generamos pueden aportar mucho valor económico en forma de energía, cuestión en la que somos dependientes y en la que, por tanto, debemos mejorar en la región", recalcó el político manchego.

De hecho, la región aspira a lograr fondos comunitarios para reciclar los neumáticos afectados por el incendio en el vertedero de Seseña el pasado mayo.

Martínez Arroyo también planteó en Bruselas "los problemas reiterados con el agua" en Castilla-La Mancha e introdujo posibles colaboraciones con la dirección general de Medio Ambiente para analizar la situación de ríos como el Tajo, cuyo caudal es "insuficiente para mantener su biodiversidad".

"Esto se enmarca en una política de planificación hidrológica que desde la perspectiva del Gobierno regional no es adecuada porque no tiene en cuenta a las comunidades autónomas", criticó el consejero.

Sobre las nuevas líneas del programa de desarrollo rural, presentadas este lunes en la Dirección General de Agricultura y sometidas a consultas en el departamento de Lacalle, Martínez Arroyo aprovechó la reunión, abierta a la prensa, para pedir rapidez y una respuesta positiva que permita convocar las ayudas el 1 de febrero.