Diario Vasco

Buenos Aires, 29 nov (EFE).- El avión siniestrado la pasada noche en Colombia, en el que viajaba el Chapecoense brasileño, es el mismo que trasladó hace 18 días a la selección argentina desde Belo Horizonte (Brasil) a Buenos Aires tras jugar un partido de las eliminatorias sudamericanas del Mundial de Rusia 2018.

La delegación de la Albiceleste, capitaneada por Lionel Messi, viajó en esa aeronave de la aerolínea Lamia, con matrícula CP2933, el 11 de noviembre tras la derrota por 3-0 frente a la selección brasileña.

"La Selección Argentina llegará mañana al aeropuerto de Ezeiza a las 06:30 desde Belo Horizonte en el BAE 146 de Lamia Bolivia", publicó en Twitter el pasado 10 de noviembre el portal de estadísticas e información aeronáutica Vuelos y Spotters.

El avión había sido fletado por el club brasileño para la que sería su primera final de un torneo internacional en sus 43 años de historia frente al Atlético Nacional colombiano.

Respecto a ese avión, fuentes de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) que lo habían uutilizado reconocieron, según publicó hoy el diario Clarín en su edición digital, que era "muy chico y muy precario" y se quejaron porque "no estaba a la altura de la selección".

"Se movía mucho, tenía ruidos por todos lados y los problemas de espacio eran evidentes, tanto que había inconvenientes para acomodar el equipaje de mano en los compartimentos dentro de la cabina", añadieron.

Clarín señala que la aeronave ya había trasladado el 6 de noviembre a la selección dirigida por Edgardo Bauza desde Buenos Aires a Belo Horizonte para el partido disputado el jueves 10.

El accidente del Chapecoense se produjo hacia las 22.00 hora local del lunes (3.00 GMT del martes) en las inmediaciones del Cerro Gordo, en la jurisdicción del municipio de La Unión, en el departamento de Antioquia (noroeste), cercano al aeropuerto José María Córdova de Medellín, situado en el vecino municipio de Rionegro.

Según la Aeronáutica Civil de Colombia, además de los 22 jugadores del Chapecoense, en el avión viajaban 28 dirigentes, miembros del cuerpo técnico e invitados especiales del club brasileño, así como 22 periodistas y nueve tripulantes.