Diario Vasco

Ginebra, 29 nov (EFE).- Los yihadistas del Estado Islámico (EI) amenazan, castigan y a veces asesinan a los civiles que no colaboran con ellos en Irak o se niegan a ceder sus casas para que se usen como plataforma de lanzamiento de misiles o por francotiradores, denunció hoy el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU.

"El Estado Islámico ha estado instalando lanzaderas de misiles y estableciendo francotiradores en las azoteas de las casas de civiles. Los que se niegan a que sus casas se usen de esta manera son amenazados o asesinados", contó en rueda de prensa Ravina Shamdasani, portavoz del Alto Comisionado.

Según las fuentes de la entidad, el pasado 11 de noviembre, el EI mató a 12 civiles en el barrio de Bakir, en la zona oriental de Mosul, precisamente por haber rechazado que se instalaran lanzaderas de misiles.

"Estas familias son usadas como escudos humanos, en medio del EI y de las fuerzas de seguridad iraquíes que responden a los ataques de misiles y a los francotiradores", denunció Shamdasani.

La portavoz recordó que estos actos son violaciones de la ley humanitaria internacional.

Asimismo, Shamdasani dijo que estaban muy preocupados por lo que les pudiera haber sucedido a "cientos de personas" que habían sido supuestamente secuestrados por los militantes y desplazados a no se sabe que localidades.

La portavoz también indicó que los yihadistas continúan asesinando a aquellos que consideran que han pasado información a las fuerzas de seguridad.

Según informaciones recabadas por el Alto Comisionado, el 25 de noviembre los yihadistas fusilaron públicamente a 27 civiles en el parque Muhandiseen Park, en norte de la ciudad, sin que se sepa las justificación para hacerlo.

Las fuerzas armadas iraquíes comenzaron el pasado 17 de octubre una ofensiva para recuperar Mosul -la segunda ciudad del país- del yugo del Estado Islámico, que la ha controlado durante los últimos dos años.