Diario Vasco

Bruselas, 29 nov (EFE).- El director de la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA), Michael O'Flaherty, pidió hoy un esfuerzo conjunto de instituciones y autoridades para luchar contra la segregación y pobreza de la comunidad gitana en Europa.

O'Flaherty realizó estas declaraciones durante la presentación de la "Segunda Encuesta de la Unión Europea sobre Minorías y Discriminación", que reveló que un 80 % de la población gitana en Europa vive debajo del umbral de pobreza y sólo un 30 % tiene un empleo remunerado.

"Estos datos son inquietantes. Algunas cosas van por el buen camino, pero el punto de inicio es perturbador", lamentó.

Según O'Flaherty, los niveles de pobreza que refleja el estudio son un "impedimento significativo" para progresar en el resto de áreas y reclamó una mayor prioridad para las políticas que buscan resolver este problema.

El representante de la FRA dijo que los acuerdos para la integración de la comunidad gitana parten de una "buena base" y juegan un "papel importante", pero llamó a "quitar el polvo a los textos y empezar a implementarlos".

En el Consejo de Europa, el secretario general para asuntos de la comunidad gitana, Valeriu Nicolae, aseguró que, pese a los datos negativos, este colectivo está en una situación mucho mejor que en años anteriores, con "más dinero que nunca" destinado a la inclusión y más representantes de la comunidad en la toma de decisiones.

Sin embargo, alertó de que la brecha entre los sectores más vulnerables de la comunidad gitana y el resto de la población es "alarmante" y de que Europa "no está preparada" para lidiar con la situación en los guetos.

El responsable del Gobierno eslovaco para la comunidad gitana, Abel Ravasz, advirtió de que esta comunidad no debería tener que "competir" con los refugiados por el acceso a las ayudas y los recursos.

"Si Europa tiene varios problemas en el área de la integración de minorías, la solución no debería permitir que estos grupos luchen por los mismos recursos", reclamó.

Ravasz aseguró que esta problemática ha sido un tema central durante el actual mandato de su país al frente de la UE y prometió "luchar para que se mantenga en la agenda".

El director general adjunto de Política Regional de la Comisión Europea, Normunds Popens, subrayo la necesidad de lidiar con esta situación "de forma integrada" y pidió que las autoridades europeas, nacionales y locales estén "abiertas al diálogo" para determinar cuáles son los problemas más relevantes de esta comunidad.

"Todos estamos de acuerdo en que la responsabilidad es conjunta entre todas las partes", dijo Popens, y añadió que la Comisión necesita estar segura de que las reformas en los Veintiocho van en la dirección correcta antes de invertir en ellas.

"La sostenibilidad es clave: no podemos invertir en construir un hospital que después no va a tener mantenimiento", advirtió el representante del Ejecutivo comunitario.