Diario Vasco

Bruselas, 29 nov (EFE).- El comisario europeo de Seguridad, el británico Julian King, admitió hoy que la lucha contra la radicalización será "un trabajo de años" y que la amenaza "es más amplia de lo que se pensaba", por tratarse de un fenómeno que hay que combatir "con ideas" que contrarresten los discursos de odio.

En una audiencia pública celebrada en el Parlamento Europeo (PE), King abogó por una serie de medidas "blandas" en la lucha contra la radicalización, que pasen por la acción en la red, la sensibilización y la educación.

"Estamos progresando en la lucha contra la radicalización, pero tenemos que darnos cuenta de que este es un trabajo a largo plazo, de meses y años", reconoció el comisario ante los eurodiputados de la comisión de Libertades Civiles de la Eurocámara, expertos y representantes de organizaciones y empresas.

El PE pretendía con este debate analizar los progresos de la Unión Europea, cuando se cumple un año de la aprobación de un informe sobre radicalización efectuado por la Eurocámara, en el que los diputados sugerían una serie de medidas para combatirla.

"A todos los Estados miembros les concierne la radicalización y el yihadismo, y no ha habido muchos avances", lamentó la ponente del informe y exministra de Justicia de Francia Rachida Dati.

El texto preveía desde sanciones penales para páginas web que promuevan el terrorismo en internet y redes sociales, hasta la separación de presos o la prevención en las escuelas.

King afirmó que la radicalización "no concierne solo a los yihadistas" y recordó el caso del asesinato de la diputada laborista británica Jo Cox una semana antes del referéndum sobre el "brexit", por "sus ideas proeuropeas", subrayó.

"Los radicalizados nacionalistas separatistas juegan con la misma metodología", afirmó King, para quien "el radicalismo solo puede combatirse con ideas".

Por ello, explicó, la Comisión Europea (CE) trabaja en una "red de sensibilización contra la radicalización" para poner en marcha medidas "blandas" que puedan marcar la diferencia, como la retirada de contenido xenófobo en internet, estrategias de prevención o la difusión de "modelos".

"La amenaza de radicalización de los combatientes extranjeros no es nueva, pero evoluciona y hay que tomarla en serio mientras vemos cómo evoluciona la situación en Siria e Irak", añadió, en alusión a los voluntarios extranjeros que viajan a las zonas de conflictos.

King subrayó que "no todos" los combatientes extranjeros (que regresan a la UE tras combatir en esos conflictos) "vuelven con la intención de causar mal, muchos quieren recuperar una vida normal".

"Identificar a esos 'retornados' es clave para que la lucha contra la radicalización sea efectiva", subrayó, al tiempo que destacó la importancia de "lidiar con los no combatientes, sobre todo los niños que han crecido en un entorno beligerante", con "labores de rehabilitación" o acciones que permitan detectar "signos de radicalización temprana".

King también destacó la actuación de la CE en internet, de la que "ya hay resultados", como la identificación de 15.000 páginas con contenidos extremistas, un 90 % de las cuales han sido cerradas.

En el debate intervino también la representante de Google Brittany Smith, quien explicó las medidas que está tomando la compañía para contrarrestar los mensajes "violentos" y, en algunos casos, retirarlos.

"Queremos ser parte de la solución y retirar contenido si es necesario", afirmó Smith, quien explicó que la empresa ha eliminado en un año unos 92 millones de vídeos del buscador "por violación" de las políticas de la empresa.

En nombre de Europol, el responsable de la unidad de internet Stéphane Duguin admitió que "los grupos yihadistas han mostrado que tienen un conocimiento muy sofisticado del funcionamiento de las redes sociales" y que eso crea "un reto para cualquier medida defensiva".