Diario Vasco

Madrid 19 oct (EFE).- Unos 30 inmigrantes continúan en la azotea del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche más de once horas después de iniciar un motín en el edificio, situado en la madrileña avenida de los Poblados, mientras que la Policía Nacional ha intentado negociar sin éxito con los internos.

Así lo ha manifestado a Efe un portavoz de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, que ha precisado que el dispositivo policial se mantiene en esta vía que permanece cerrada al tráfico y en la que continúa un equipo de Emergencias Madrid en modo preventivo.

El dispositivo policial está integrado por miembros de las Unidades de Intervención Policial (UIP), antidisturbios, y de las Unidades de Prevención y Reacción (UPR).

Los internos permanecen recluidos en la terraza de la parte superior del CIE, aunque solo unos pocos son visibles desde la calle, y algunos portan palos y pancartas hechas en tela en las que se puede leer "libertad".

El motín, en el que participaron medio centenar de personas, se inició sobre las 21.15 horas cuando los internos subieron a la parte más alta del centro y comenzaron a arrojar piedras y mobiliario a la vía pública aunque, de momento, se desconoce con exactitud su reivindicación.

Una portavoz del Área de Salud, Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento de Madrid ha denunciado esta mañana, en declaraciones a Efe, la "opacidad absoluta" de la Delegación del Gobierno en torno a este conflicto.

"Nadie se ha puesto en contacto con nosotros para buscar una solución a esta situación de vulneración de derechos de los internos", ha manifestado la portavoz municipal.

Varios concejales del Ayuntamiento de Madrid, como Javier Barbero, Esther Gómez, Guillermo Zapata y Carlos Sánchez Mato, y diputados de Podemos de la Asamblea de Madrid y del Congreso de los Diputados han realizado turnos durante toda la noche frente al CIE.

Según esta portavoz, la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, se ha puesto en contacto con la delegada del Gobierno, Concepción Dancausa, para expresarle su "preocupación y apoyo en las labores de mediación y servicios de emergencia".

No es la primera vez que se da un suceso de este tipo en los centros de internamiento de extranjeros.

El pasado día 5, en el CIE de Sangonera (Murcia), sesenta y siete inmigrantes se fugaron tras un motín en el cual cinco policías resultaron heridos con policontusiones de diversa consideración.

El motín se produjo entonces después de que un inmigrante fingiese estar enfermo, por lo que desde el CIE se pidió una ambulancia para su traslado y una vez en el interior se desencadenó la fuga de los internos, 37 de los cuales pudieron ser detenidos.

Los sindicatos policiales volvieron a denunciar la masificación de estos centros, la falta de medios humanos y las deficientes condiciones de seguridad de las instalaciones, que favorecen que incidentes de este tipo sean recurrentes.

En Madrid, el pasado mes de agosto, diecisiete inmigrantes escaparon del mismo CIE de Aluche tras serrar los barrotes de la ventana de un baño. Nueve de ellos fueron detenidos ese mismo día y otro al día siguiente.

Antes, en el mes de mayo otros cinco internos se dieron a la fuga tras cortar con un serrucho una verja.