Diario Vasco

Valencia, 19 oct (EFECOM).- Directivos y exdirectivos de Iberdrola, Bancaja y peritos de Hacienda han negado hoy, en su comparecencia como testigos en el juicio contra José Luis Olivas, el supuesto papel mediador por el que el expresidente de Bancaja y exvicepresidente de Bankia cobró 580.000 euros en 2008.

En la segunda sesión del juicio contra Olivas, su mujer Mercedes Álvarez, y el empresario Vicente Cotino, sobrino del expresidente de Les Corts y ex director general de la Policía, Juan Cotino, los testigos han asegurado desconocer la empresa Imarol, a través de la cual Olivas facturó a Sedesa, compañía de Cotino, la citada cantidad.

Sobre el también expresidente de la Generalitat, su mujer y el empresario pesan acusaciones de fraude a Hacienda y falsedad documental.

Ellos defienden que Olivas, en calidad de responsable de Bancaja y consejero de Iberdrola, medió en 2008 para la venta a Endesa, por 39,3 millones de euros, del 25 % que Sedesa tenía en Proyectos Eólicos Valencianos (Pevsa).

Esta operación se hizo de forma conjunta con otro 20 % del capital que Bancaja poseía en Pevsa, de modo que finalmente se vendió el 45 % de la entidad a Endesa.

Endesa, propietaria del 55 % restante no tenía interés inicial en hacerse con el total del capital, según acusados y testigos, pero finalmente lo adquirió ejerciendo un derecho de preferencia cuando Sedesa (Cotino) y Bancaja habían acordado la venta a Iberdrola gracias a la mediación de Olivas, entonces presidente de Bancaja y consejero de Iberdrola.

Olivas reconoció haber cobrado, por estas gestiones de mediación, 580.000 euros de Vicente Cotino, una mediación que cuestiona el Ministerio Fiscal y la Abogacía del Estado.

El exresponsable de desarrollo de negocio de Iberdrola, Javier García Pérez, que ha declarado hoy como testigo, ha explicado que la negociación para la compraventa del citado paquete accionarial la desarrolló íntegramente con el responsable de participadas de Bancaja, Miguel Morillo, sin que interviniese en las mismas nadie en representación de Sedesa.

Asimismo, ha explicado que no le consta ninguna reunión formal "entre presidentes" en la que habrían participado supuestamente Olivas e Ignacio Sánchez Galán, como presidente de Iberdrola, aunque ha opinado que un encuentro de estas características hubiese sido "razonable" dado el montante económico de la operación.

El abogado de Olivas había solicitado la comparecencia como testigo del presidente de Iberdrola, que ha excusado su presencia por encontrarse fuera del país, han explicado a EFE fuentes del caso.

Miguel Morillo, que también ha comparecido hoy como testigo, ha explicado que fue su "superior" Aurelio Izquierdo (ex director general de Bancaja) quien le encargó buscar compradores para el 20 % que la entidad financiera tenía en Pevsa y que fue por indicaciones de la "dirección" por lo que se reunió con Javier García (Iberdrola).

"Teníamos un acuerdo de socios, un pacto de gestión con Sedesa, y había interés en sumar ambos paquetes de cara a una venta", según Morillo, quien ha asegurado que elaboró informes sobre el transcurso de las negociaciones con Iberdrola que "supone" que fueron entregados a Olivas.

Asimismo, ha negado haber tenido constancia de la empresa a través de la que Olivas facturó por sus gestiones (Imarol) ni del acuerdo entre Olivas y Cotino para mediar en esa venta.