Diario Vasco

Erbil , 19 oct .- Al menos 500 desplazados llegaron hoy al campamento iraquí de Dibaga, en la provincia septentrional de Nínive, que recibió esta mañana a otras 250 personas que abandonaron sus hogares por la ofensiva contra el grupo terrorista Estado Islámico (EI).

El director de la ONG Organización Kurda para la Vigilancia de los Derechos Humanos, Huchiar Malu, explicó a Efe que los nuevos desplazados proceden de la periferia norte de la ciudad de Mosul, capital de Nínive, y que son al menos 57 familias.

El director de la organización señaló que los desplazados, entre los que hay niños y mujeres, se entregaron a las fuerzas kurdas, que los trasladaron a Dibaga.

Hoy mismo, la primera tanda de 250 desplazados, procedentes de la zona de conflicto del frente de batalla de Jazer, a unos 17 kilómetros al noreste de la ciudad de Mosul, llegó a dicho campamento.

En la zona de Jazer se están construyendo, junto a Dibaga, varios campamentos con capacidad para recibir a más de 10.000 familias que previsiblemente huyan de los combates.

Las agencias humanitarias de Naciones Unidas advirtieron ayer de que la batalla para liberar Mosul podría provocar "una catástrofe" y "la más larga y compleja situación humanitaria" durante 2017.

Se calcula que sólo en Mosul permanecen 1,5 millones de personas.

La operación militar contra la urbe fue lanzada en la madrugada del lunes, después de meses de preparativos, para recuperar el control de la segunda ciudad más importante de Irak, en manos de los yihadistas desde junio de 2014.