Diario Vasco

Hasan Shami , 19 oct .- Una primera tanda de 250 desplazados iraquíes llegó hoy al campamento de Dibaga, en la provincia septentrional de Nínive, después de abandonar sus hogares por la ofensiva contra el grupo terrorista Estado Islámico (EI).

El ayudante de coordinación de la gobernación de Erbil, en el Kurdistán iraquí, Sartib Jaled, explicó a Efe que los desplazados provienen de la zona de conflicto del frente de batalla de Jazer, a unos 17 kilómetros al noreste de la ciudad de Mosul.

En esa zona se están construyendo junto a Dibaga varios campamentos con capacidad para recibir a más de 10.000 familias que previsiblemente huyan de los combates.

Los desplazados llegaron "moralmente destrozados" después de dos años bajo el yugo del EI, según Jaled, que agregó que por este motivo los campamentos están equipados con un centro de apoyo psicológico.

Desde Jazer, las fuerzas iraquíes lanzaron hoy una operación para recuperar el control de la ciudad de Al Hamdaniya, el núcleo principal de la comarca homónima, donde ya han tomado la parte meridional.

Las agencias humanitarias de Naciones Unidas advirtieron ayer de que la batalla para liberar Mosul podría provocar "una catástrofe" y "la más larga y compleja situación humanitaria" durante 2017.

Tanto la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) como la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) indicaron que cientos de miles de personas abandonarán Mosul durante las semanas y meses que dure la campaña militar, y que hasta un millón se convertirán en desplazados internos o refugiados.

El inicio de la operación militar sobre Mosul fue anunciado en la madrugada del lunes por el primer ministro iraquí, Haidar al Abadi, que prometió restablecer la estabilidad en la segunda ciudad más importante de Irak, en manos de los yihadistas desde junio de 2014.