Diario Vasco

Moscú, 19 oct (EFE).- El último dirigente soviético, Mijaíl Gorbachov, aseguró hoy haber acordado con el expresidente estadounidense George Bush padre mediar para evitar el estallido de una nueva Guerra Fría entre Rusia y EEUU.

A iniciativa de James Baker, antiguo secretario de Estado norteamericano, Gorbachov mantuvo ayer una conversación telefónica con Bush en la que decidieron aunar esfuerzos para normalizar las relaciones entre ambas potencias nucleares.

Según explicó el expresidente soviético, Bush aceptó la propuesta de que "hay que hacer todo lo que depende de los veteranos políticos para ayudar a ambos países a salir de la difícil situación en la que se encuentran ahora sus relaciones".

"Por supuesto, volver al punto en el que estaban las relaciones entre nosotros y Bush será, probablemente, imposible. Pero hay que recordar que nosotros salimos de la Guerra Fría. Hay que hacer todo lo que se pueda para normalizarlas", admitió.

Gorbachov considera que su experiencia y la de los dirigentes estadounidenses puede ser útil en estos tiempos de alta tensión entre el Kremlin y la Casa Blanca, en lo que Bush "estuvo de acuerdo al cien por cien".

"Nosotros no suspendimos el diálogo. Si no lo suspendes, siempre se puede encontrar un compromiso. No está bien que un país clame victoria. Salir de una callejón sin salida, es una victoria para todos", subrayó.

Mientras, Baker expresó su preocupación por el agravamiento de las relaciones, especialmente en los últimos dos años, coincidiendo con la anexión rusa de la península ucraniana de Crimea en marzo de 2014.

Los tres interlocutores acordaron seguir buscando vías de ayudar a mejorar las relaciones entre rusos y norteamericanos.

Recientemente, Gorbachov urgió a los líderes de ambos países a renunciar al antagonismo y a recuperar el diálogo en todos los ámbitos, pero sobre todo en el que atañe a la no proliferación nuclear.

Precisamente hoy, la Duma, o Cámara de diputados de Rusia, suspendió el tratado con Estados Unidos de reconversión del plutonio militar en combustible nuclear para uso pacífico, como respuesta a las sanciones adoptadas por Washington.

Hace una semana se cumplieron 30 años del histórico encuentro entre Gorbachov y el presidente de EEUU, Ronald Reagan, en Reikiavik (Islandia), que puso las bases para el inicio del proceso de desarme nuclear entre ambas potencias.