Diario Vasco

Madrid, 19 oct (EFE).- "Aterrizar" es 'posarse sobre tierra firme o una superficie similar' -por lo que puede emplearse para la acción de descender sobre la superficie de cualquier planeta, satélite o cometa-, significado que comparte con voces más específicas como "alunizar" y "amartizar".

La Fundación del Español Urgente, promovida por la Agencia EFE y BBVA, advierte que es habitual encontrar en los medios En los medios es frecuente leer frases como "El aterrizaje en Marte es el principal objetivo de la misión ExoMars", "La sonda Schiaparelli tratará de amartizar en las próximas horas" o "China tratará de que una sonda espacial alunice en el lado oculto de la Luna".

En principio no hay necesidad de crear nuevos términos para aludir a los aterrizajes en otros planetas u objetos astronómicos, pues esta voz no alude al planeta Tierra, sino al suelo, tal como se comprueba en la definición de "aterrizar" en el Diccionario académico: 'posarse tras una maniobra de descenso, sobre tierra firme o sobre cualquier pista o superficie que sirva a tal fin'.

Sin embargo, en el uso han aparecido algunas palabras basadas en nombres propios específicos, como "alunizar", a partir de Luna, y "amartizar", del planeta Marte, ambas recogidas en la vigésima tercera edición del Diccionario académico.

En el caso del aterrizaje de la sonda Philae en el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko y ante la dificultad de crear un verbo derivado de ese nombre, se optó en algunos medios por formarlo a partir del sustantivo que designa el objeto: de "cometa", "acometizar".

Para referirse a la acción de "aterrizar", son también válidos los sustantivos "alunizaje", "amartizaje" y "acometizaje", formados de modo similar a "aterrizaje"; este último, de nuevo, es plenamente adecuado incluso si no se refiere al planeta Tierra.

Así, todos los ejemplos anteriores son apropiados.

La Fundéu BBVA (www.fundeu.es), que trabaja asesorada por la Real Academia Española y cuyo principal objetivo es el buen uso del español en los medios de comunicación, cuenta con la colaboración, además, del Instituto Cervantes, la Fundación San Millán, Accenture, Gómez-Acebo & Pombo, CELER Soluciones, Hermes Traducciones y Linguaserve.