Diario Vasco

Moscú, 19 oct (EFE).- España aboga por mantener un diálogo constructivo con Rusia a pesar de las tensiones de los últimos dos años con Occidente y la Unión Europea en particular, dijo hoy el embajador español en Moscú, José Ignacio Carbajal.

"Consideramos que es vital mantener el diálogo por el papel tan importante que desempeña Rusia en las relaciones internacionales", aseguró, ante un auditorio de cientos de estudiantes en la universidad moscovita Ranepa (siglas en inglés).

El diplomático pasó revista a las relaciones bilaterales que, tras un largo paréntesis se reanudaron entre la URSS y España en 1977, por lo que está a punto de cumplirse el 40 aniversario el próximo año.

Con ese motivo, la Academia presidencial Rusa de Economía Nacional y Administración Pública (Ranepa) organizará el próximo enero, en el marco del foro anual Gaidar - uno de los espacios de debate político más importantes de Rusia- una mesa redonda y otros actos relacionados con el vínculo con España, con la asistencia de diversas personalidades.

Carbajal aseguró a los jóvenes estudiantes que "a pesar de las difíciles circunstancias (la crisis de Ucrania y Crimea, y la política de sanciones y contrasanciones), hemos mantenido una excelente interlocución" con Rusia.

Y aunque les explicó que en los Veintiocho las políticas se adoptan por consenso, dijo que "España forma parte de ese grupo de países europeos, sobre todo el sur, mucho más partidarios de tomar en cuenta los intereses y sensibilidades de Rusia".

El embajador reconoció, sin embargo, que las relaciones bilaterales "están por debajo de sus posibilidades" y no se corresponden con el tamaño de sus dos economías, especialmente en el ámbito económico.

Al tradicional retraso de la implantación de empresas españolas en Rusia frente a países como Alemania o Italia, se sumó que España ha sido uno de los países comunitarios más perjudicados por el veto ruso a las importaciones de productos agrícolas, afirmó.

"Las relaciones económicas han registrado un declive desde 2012, cuando había un intercambio comercial de 12.000 millones de euros, que ahora, tras las sanciones, se ha reducido a menos de la mitad", explicó.

Como nota positiva, destacó el gran impulso del turismo ruso hacia España, que en 2013 alcanzó el récord de 1,5 millones de personas, aunque de nuevo la crisis económica en Rusia y las tensiones políticas han reducido la cifra a en torno a un millón, más casi 100.000 residentes permanentes rusos en España.

El embajador lamentó que uno de sus principales objetivos cuando asumió el puesto hace cuatro años, la supresión de visados para los turistas rusos a la UE, no haya sido posible "por las circunstancias políticas".

"Creemos que no tiene sentido mantener esa barrera" y aseguró que la diplomacia española sigue empeñada en ese intento en el seno de la UE.

También destacó que las relaciones culturales se han desarrollado muy positivamente en los últimos diez años y pasó revista a algunos de los momentos más destacados de las relaciones bilaterales, entre ellos "el legado humano" de aquellos 3.000 "niños de la guerra" evacuados de España y que fueron acogidos en la URSS.

Ante una pregunta del auditorio sobre si "existen valores por encima de la política", el diplomático contó una anécdota de una reciente reunión personal con el ministro ruso de exteriores, Serguéi Lavrov.

"Yo le dije que para mí un embajador debe tratar de conjugar los intereses del país al que representa con los intereses del país que le acoge, a lo que me respondió: usted no serviría para ser embajador de Estados Unidos".