Diario Vasco

Ginebra, 19 oct (EFE).- La ONU dijo hoy que confía en que el alto el fuego de 72 horas en el Yemen, acordado a partir de esta medianoche (hora local), le permitirá aportar ayuda a ciertas áreas del país que han permanecido aisladas en los últimos meses y acudir en socorro de los más vulnerables, especialmente de los niños.

Evaluaciones conjuntas del UNICEF y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que al menos 1,5 millones de niños se encuentran en una situación nutricional crítica.

"Esperamos que todas las partes respeten plenamente el cese de las hostilidades, que éste se prolongue por más de 72 horas y sea el anticipo de una reanudación de las negociaciones de paz", dijo el coordinador humanitario de la ONU para el Yemen, Jamie McGoldrick.

En comunicación telefónica con la prensa en Ginebra desde la capital yemení, Saná, McGoldrick precisó que Taiz (oeste) y Adén, la mayor ciudad portuaria del sur del país, son dos de los lugares a los que se espera tener rápido acceso humanitario.

Por el momento, "en varias áreas continúan los combates", que ya duran dieciséis meses, coincidiendo con la intervención de una coalición militar árabe dirigida por Arabia Saudí, que ataca de manera regular posiciones de los rebeldes chiíes hutíes para que el exiliado presidente, Abdo Rabu Mansur Hadi, retorne al poder.

La situación del Yemen es catastrófica, pero no recibe la atención internacional ni de los medios de comunicación que merece, lamentó McGoldrick.

"Además del conflicto, hay otras razones para el sufrimiento del pueblo yemení: la economía formal se ha colapsado, el desempleo es masivo y el Banco Central no paga los salarios de más de un millón de empleados públicos en los últimos dos o tres meses", sostuvo.

El estado catastrófico de la economía explica que la importación de productos esenciales sea muy reducida y que, por tanto, haya una fuerte escasez de combustible y medicinas.

"Esta situación aumenta la seguridad alimentaria (...). Los niveles de malnutrición detectados en algunas partes del país son astronómicos", reveló el representante de las Naciones Unidas.

Comentó que el actual brote de cólera es un triste ejemplo de cómo el conflicto contribuye a aumentar el sufrimiento de la gente, ya que en los combates se han destruido infraestructuras de agua y saneamiento y sólo 5 por ciento de los establecimientos sanitarios funcionan.

Por esto, la ONU trabaja de forma prioritaria en el Yemen en la provisión de servicios de salud y de saneamiento para unos 4 millones de personas.