Diario Vasco

(Actualiza con las primeras salidas de Alepo)

Beirut, 19 oct (EFE).- Las autoridades sirias anunciaron hoy la salida de los primeros milicianos opositores, enfermos y heridos de los barrios asediados del este de la ciudad de Alepo (norte), después de que el Ejército se apartara a "una distancia" para permitir la evacuación.

Según la agencia de noticias oficial SANA, varios combatientes y un grupo de heridos, enfermos y ancianos abandonaron la mitad oriental de Alepo, controlada por la oposición y sitiada por las Fuerzas Armadas, a través de los corredores habilitados por soldados sirios, en colaboración con los rusos.

La agencia explicó que los milicianos salieron sin sus armas y se dirigieron junto al resto de personas hacia el extrarradio norte de la población.

Por el momento, ninguna otra fuente ha confirmado estas informaciones.

Con anterioridad, una fuente del Ministerio sirio de Exteriores había informado en un comunicado de que el ejército nacional había suspendido las operaciones de combate en Alepo y se había apartado "a una distancia" para permitir la salida de los rebeldes.

"Se ha ordenado el traslado de los civiles sin restricciones, el transporte de los heridos y la salida sin trabas de los combatientes con sus armas de los barrios del este de Alepo", afirmó una fuente del Ministerio sirio de Asuntos Exteriores en un comunicado.

Respecto al futuro de los milicianos que abandonen la localidad, la fuente aseguró que se aplicará el último indulto ordenado por el presidente, Bachar al Asad, a aquellos que se rindan y entreguen su armamento a las autoridades.

Pese a estas medidas, las facciones rebeldes e islámicas presentes en Alepo guardaron hoy silencio y tampoco se pronunció el Frente de la Conquista del Levante (antigua filial siria de Al Qaeda), al que en los últimos días responsables rusos han hecho llamamientos para que se repliegue de la urbe y se aparte del resto de grupos.

Mientras, en los barrios del este de Alepo, rodeados por el ejército y controlados por los insurgentes, se ve con escepticismo la "pausa humanitaria".

El director de uno de los centros médicos en esa área, el Hospital Quirúrgico Al Bayan, Mahmud Rahim Abu Bakr, descartó, en declaraciones a Efe por teléfono, que vaya a salir nadie de la parte sitiada.

"Ese asunto necesita de la aprobación de las facciones de la oposición armada, de las organizaciones de la sociedad civil y de los propios ciudadanos, y nadie lo ha aprobado, no creo que vaya a salir ninguna persona", apuntó.

Abu Bakr reveló que en ningún momento su hospital ha mantenido contactos con la ONU para una posible evacuación de los enfermos y heridos.

Y recordó que hace unos días los principales centros sanitarios de la mitad oriental de Alepo rechazaron una salida de los pacientes a menos que también se detengan los bombardeos indiscriminados y contra los hospitales y se proporcionen mecanismos útiles para proteger a los civiles.

"Aquí está mi casa y mi hogar, y no los voy a abandonar", zanjó.

Mientras, desde la jornada de ayer, una calma relativa se ha instaurado en el este de Alepo, después de que Moscú anunciara el cese de los bombardeos y ataques de su aviación y de las tropas y artillería sirias para facilitar la pausa humanitaria de mañana.

No obstante, varios cohetes impactaron hoy en la zona de Al Meridian, bajo el control de las fuerzas gubernamentales, que, por su parte, abrieron fuego de artillería contra el distrito de Yamiat al Zahrá, según informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

También estallaron choques entre los efectivos leales al Gobierno de Damasco y grupos rebeldes e islámicos, entre ellos el Frente de la Conquista del Levante, en los barrios Proyecto 1070 y Al Sabquia, en el sur; así como en los distritos de Al Auiya y Al Andarat, en el norte.

Las facciones atacaron, además, concentraciones de las fuerzas gubernamentales en el aeropuerto militar de Al Nairab, en el este de Alepo.

Antes de la entrada en vigor de la pausa humanitaria, Al Asad recibió hoy una llamada de su homólogo ruso, Vladímir Putin, a quien le comunicó que está dispuesto a continuar el trabajo para activar la vía política para resolver el conflicto en Siria.

No obstante, el mandatario sirio hizo también hincapié en su determinación para luchar contra el terrorismo, mientras se logra la reconciliación, puntualizó SANA.

Por su parte, Putin subrayó que la postura rusa hacia Siria no ha cambiado y que sigue comprometida con la lucha antiterrorista y la preservación de la integridad territorial de este país.