Diario Vasco

Buenos Aires, 18 oct (EFE).- "La forma en que la mataron fue inhumana". El desgarrado relato del padre de Lucía Pérez, violada y asesinada el 8 de octubre con sólo 16 años, es reflejo de la rabia que vuelve a sacudir a buena parte de la sociedad argentina, que mañana celebra una nueva marcha contra los feminicidios en el país.

Bajo el título de "Miércoles negro", el colectivo "Ni Una Menos", Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá) y otras asociaciones convocaron para mañana una huelga de mujeres y una manifestación a las 17.00 horas (20.00 GMT), en la que prevén que miles de personas se unan vestidas de luto al grito de "Basta de violencia machista".

"La brutalidad de este crimen habla de una violencia aleccionadora, planificada, sofisticada", afirmó a Efe la portavoz del colectivo "Ni una menos", Florencia Minici, quien explicó también que la pérdida de autonomía económica de las mujeres afecta directamente a "su capacidad para decir basta a las situaciones de maltrato".

Para Minici, la jornada de mañana debe servir para "visibilizar" este tipo de violencia que está "por encima de cualquier estadística".

Por su parte, la coordinadora nacional de MuMaLá, Raquel Vivanco, denunció en declaraciones a Efe que el Estado "está ausente" ante un drama como el de los feminicidios, que, dijo, "es noticia corriente" en Argentina, por lo que pidió al Gobierno que garantice el cumplimiento de las leyes existentes para prevenir y juzgar la violencia contra las mujeres.

Según su organización, una mujer es asesinada cada 20 horas por el solo hecho de serlo, mientras que el Registro Nacional de Femicidios revela que durante el año 2015 fueron asesinadas 235 mujeres a manos de hombres, datos que muestran que casos como el de Lucía, la joven recientemente asesinada en Mar del Plata, son endémicos en Argentina.

A Lucía la drogaron a la puerta de su escuela, la metieron en una furgoneta y la violaron al día siguiente con la violencia suficiente como para asesinarla. Cuando la llevaron hasta el hospital su cuerpo yacía sin vida.

La reconstrucción de los hechos que dibujó la fiscal que investiga el asesinato, María Isabel Sánchez, indicó también que los presuntos agresores, de 41 y 23 años, "quisieron hacer creer que había muerto de una sobredosis" ante los médicos.

El caso desató una fuerte oleada de indignación en Argentina y llamó a que las organizaciones de defensa de los derechos de la mujer a convocar esta nueva movilización, en un mes en el que ya se cuentan 17 feminicidios.

Matías Pérez, el hermano recibió la noticia al día siguiente: "insistí incansablemente, hasta que pude verla: estaba en una camilla, con los ojitos entreabiertos, como acostumbraba a dormir", contó en una carta publicada en la revista La Garganta Poderosa.

"Hay que tomar fuerzas y salir a las calles, para gritar todos juntos, ahora más que nunca: 'Ni una menos'. Sólo así, evitaremos que maten a miles de Lucías más. Y sólo así podremos cerrar sus ojos, para verla descansar en paz", concluyó Matías.

Por su parte, el ministro de Justicia, Germán Garavano, que se reunió el pasado jueves con los padres de Lucía Pérez, afirmó que el Gobierno está centrado en el trabajo para que las jóvenes "no terminen siendo las víctimas de estos hechos tan trágicos".