Diario Vasco

Rabat, 18 oct (EFE).- El rey Mohamed VI inició hoy un viaje oficial que lo llevará a Ruanda, Tanzania y Etiopía, países conocidos por sus diferencias con Marruecos sobre el Sahara Occidental, informó hoy en un comunicado el Gabinete Real.

La nota, recogida por la agencia oficial MAP, no precisó los objetivos de esa gira, pero la naturaleza de los Estados visitados y la composición de la delegación que acompaña al monarca refleja objetivos tanto políticos como económicos.

Mohamed VI está acompañado, además de los consejeros reales Fuad Ali al Hima y Yaser al Znagui, de los ministros de Exteriores, Salahedín Mezuar, Interior, Mohamed Hasad, Asuntos Islámicos, Ahmed Taufiq, Economía y Finanzas, Mohamed Busaid, y Agricultura, Aziz Ajanuch, además de numerosos empresarios.

La etapa etíope conlleva una importancia especial porque se produce en medio de los preparativos de la cumbre de la Unión Africana en enero próximo, en la que está previsto el retorno de Rabat, que abandonó la organización panafricana en 1984 en protesta por la admisión de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).

Tanzania es uno de los países que tradicionalmente se han alineado del lado del Frente Polisario, mientras que Ruanda está dando muestras de virar hacia la postura marroquí en lo referente al Sáhara, y así se explica la fastuosa recepción que su presidente, Paul Kagame, tuvo el pasado junio en su visita a Marruecos.

La visita del rey marroquí tendrá también una vertiente económica: Ruanda y Tanzania son algunos de los países que más crecen en África y las empresas marroquíes aspiran a ampliar su presencia como ya han hecho en los países del África occidental.

Junto a los responsables políticos, forman parte de la delegación que viaja con Mohamed VI el director general de la empresa estatal de fosfatos marroquí OCP, Mustafa Terrab, además de una treintena de empresarios de sectores bancarios, agrícolas, farmacéuticos y de inversión.

Entre ellos figuran, por ejemplo, los representantes de los bancos Attijariwafa Bank, BMCE Bank, Banque Populaire y Crédit Agricole, y los de las compañías privadas Holmarcom, Cooper Pharma, Atlas Fruit Board y Palmeraie Développement.

Asimismo, se encuentra en la delegación del monarca Mohamed Uriagli, el presidente de la Compañía Nacional de Inversiones (SNI, con sus siglas en francés), que es uno de los holdings de inversión privada más fuertes en Marruecos, cuyo principal accionista es SIGER, el grupo económico privado de la familia real marroquí.

Si en el siglo XX la economía marroquí estaba orientada casi exclusivamente hacia Europa, en los últimos años Mohamed VI está tratando de diversificar sus socios económicos y orientándose hacia los países del Golfo (que invierten cada vez más en Marruecos), China y el continente africano en general.