Diario Vasco

Dublín, 18 oct (EFE).- El consejo de ministros de Irlanda rechazó hoy por unanimidad un aumento salarial por el que sus miembros habrían recibido a partir del próximo año y hasta 2019 unos 4.000 euros anuales más.

La subida o ajuste salarial está recogida en el llamado "Acuerdo de Haddington Road", que trata de restaurar las pagas de los funcionarios públicos a los niveles de antes de la crisis económica de 2008.

En función de este texto, los ministros tenían previsto recibir 4.000 euros extra entre 2017 y 2019, mientras que los miembros de la Cámara Baja del Parlamento de Dublín (Dáil) ingresarían 5.000 euros durante los próximos dos años.

El titular de Gasto Público, Paschal Donohoe, informó de que planteó hoy esta cuestión a sus compañeros en el Ejecutivo, liderado en minoría por el conservador Fine Gael con el apoyo de varios diputados independientes, y confirmó que el rechazo al aumento salarial fue unánime.

La opinión publica mira ahora a los diputados nacionales para ver si siguen el ejemplo de los ministros o aceptan la sustancial mejora de sus emolumentos.

Aunque el Departamento de Gasto Público ha indicado que esa decisión es personal, el Dáil dedicará varias sesiones en los próximos días para debatir esta cuestión.

El país se ha visto afectado en los últimos meses por una ola de huelgas convocadas por funcionarios del transporte que paralizaron durante días las comunicaciones en Dublín y el Gobierno teme ahora la apertura de más frentes con parones de otros sectores, como el de la educación.

La propuesta de subida salarial para los políticos ha creado también controversia después de que el Ejecutivo anunció la pasada semana, durante la presentación de los presupuestos generales para 2017, un aumento de 5 euros semanales para los receptores de ayudas sociales, como parados o jubilados.

El problema, no obstante, es que el Ministerio de Finanzas podría retrasar la aplicación de esa subida hasta mediados del próximo año, lo que ha enfadado a una gran parte de la ciudadanía.

"Tenemos que asegurarnos de que los políticos estamos en sintonía con lo que piensa el país", declaró el ministro de Vivienda, el conservador Simon Coveney.