Diario Vasco

Madrid, 18 oct (EFE).- El presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández, ha asegurado hoy que su partido tiene que decidir entre "abstención o elecciones", si bien ha reconocido que esto supone moverse "en el terreno del mal menor", porque "ninguna de las dos soluciones es buena" para los socialistas.

Fernández ha dirigido este mensaje a los diputados y senadores del PSOE durante la reunión del grupo parlamentario en el Senado en vísperas del decisivo Comité Federal en el que se tiene que acordar si facilitar la investidura de Mariano Rajoy o abocar al país a nuevos comicios.

"Hablar de que hay una alternativa es solamente la hoja de parra para ocultar que lo que hay es una disyuntiva. Lo que hay es una elección entre abstención o elecciones. Eso es lo que hay. Y sobre eso tenemos que decidir, porque si no lo hacemos, estaremos faltando el respeto a la gente y, por tanto, a la verdad", ha admitido.

Fernández ha hablado de forma expresa de la abstención después de que el PSOE andaluz defendiera abiertamente esta opción por primera vez como vía para desbloquear la formación de gobierno.

No obstante y ante la resistencia de quienes defienden el no a Rajoy, el presidente asturiano ha insistido en que "abstenerse no es apoyar" al PP.

A pesar de tener "un proyecto profundamente reaccionario en lo económico, en lo social y en lo fiscal", Fernández ha recordado que el PP ha sido por dos veces la fuerza más votada "por la división de la izquierda y el miedo a la radicalización de esa izquierda", en alusión a lo que ha supuesto Podemos.

Por ello, ha remarcado en que es preciso debatir sobre la abstención "siendo conscientes de que lo más probable es que unas elecciones lo que digan es cómo, cuándo y con cuántos diputados va a gobernar la derecha".

"Es lo que hay que discutir sabiendo que nadie tiene la verdad absoluta, ni el monopolio de las buenas intenciones", ha añadido.

Para el presidente de la gestora, la abstención "solo es posible en democracia cuando no hay ninguna alternativa" y asumiendo que si el PSOE hubiera gobernado con Podemos, "sería un cambio" y si se abstiene, "será casta".

Fernández ha lamentado que se tenga que tomar en pocos días una decisión crucial después de que en los últimos tres meses, el PSOE, "en lugar de diálogo", optara por el "mutismo" y por mantener el no que predicaba el dimitido secretario general Pedro Sánchez.

De este "silencio mineral", Fernández ha atribuido la responsabilidad a todos los dirigentes del partido, incluido él.

"Me siento muy responsable por no encarar el problema y debatirlo con lealtad y sentido crítico. Seguimos con el planteamiento del no es no y fue como si ese debate estuviera prohibido y ahora no podemos cerrarlo en falso", ha reflexionado.

Según Fernández, el PSOE debe afrontar ahora este debate, porque cuando tuvo que hacerlo, no había "ni diagnóstico, ni reflexión, ni carisma".

Por "si alguien piensa en ello", el presidente de la gestora ha reiterado que "no hay alternativa posible" a un gobierno del PP porque Podemos y Ciudadanos se declararon "antagónicos".

También ha vuelto a descartar la posibilidad de que el PSOE pacte con los independentistas ante la "insoportable tensión política y social" que hay entre Cataluña y el resto de España por el desafío soberanista y el planteamiento "insurreccional" de partidos como la antigua Convergencia y ERC.

En su discurso, Fernández ha arremetido contra el PP, "el adversario natural" del PSOE, al que ha definido como "un partido correoso y muy roqueño" por haber logrado ganar las dos elecciones a pesar de haber "un contexto de hegemonía política de la izquierda".

Ha atribuido el éxito del PP a que ha sido capaz de "inyectar miedo oficial y de diseño, hecho a medida para luego presentarse ante los miedosos como la única fuerza capaz de parar la amenaza".

Además, ha censurado a Rajoy por "parecer ajeno y distante a la cadena de corrupción" que afecta a su partido.

"Un partido con unas arterias morales muy endurecidas, que a veces escribe su historia, o quiere hacerlo, con tinta de calamar, pero que está escrita con la tinta de la pluma de un elegante gerente", ha reprochado Fernández en alusión al caso Gürtel y a la implicación de su extesorero Luis Bárcenas.

En su intervención ante los diputados y senadores, Fernández se ha dirigido también a Podemos, al que le ha reconocido "haber sido capaz de conectar con el malestar social y convertir la indignación en política".

A juicio del presidente asturiano, Podemos "pretende resolver el presente haciendo una enmienda de totalidad al pasado, que utiliza un lenguaje simplificador, emocional y sin argumentos y con la pretensión de ser hegemónico en la izquierda y en convertir al PSOE en un partido subalterno reducido a la mínima expresión electoral", ha sostenido.