Diario Vasco

Bruselas, 18 oct (EFE).- Francia defendió hoy su independencia judicial frente a la denuncia que Guinea Ecuatorial ha presentado contra París ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por los intentos de los tribunales galos de juzgar al hijo del presidente del país africano, Teodoro Nguema Obiang Mangue, "Teodorín".

En el segundo día de las audiencias públicas en el alto tribunal internacional, los representantes de Francia aseguraron que no existe ninguna voluntad política de París en contra de Guinea Ecuatorial.

En particular, defendieron que el Gobierno francés no ha dado ningún tipo de orden a los magistrados para juzgar al hijo de Obiang, algo que impide el principio de separación de poderes en un Estado de derecho.

Los representantes franceses denunciaron asimismo los intentos de Guinea Ecuatorial de hacer pasar un inmueble privado situado en París por locales de la misión diplomática del país africano en Francia para evitar su ejecución.

El lunes, en el primer día de las audiencias, Guinea Ecuatorial acusó a Francia de vulnerar su soberanía y pidió la adopción de "medidas urgentes" para suspender el proceso penal contra el hijo del presidente del país africano, en el cargo desde 1979.

La Justicia francesa inició en 2010 una investigación sobre el patrimonio en Francia de "Teodorín" para determinar si lo había conseguido a través de la malversación de fondos públicos de su país.

En diciembre de 2011, los magistrados franceses confiscaron también los automóviles de lujo que "Teodorín" había adquirido en Francia.

Su colección de coches, de marcas como Bugatti, Maserati, Ferrari, Rolls Royce o Porsche, fue subastada posteriormente por 3,21 millones de euros (unos 4,4 millones de dólares).

También se ordenó retirar el mobiliario y objetos de valor y obras de arte del edificio situado en la lujosa Avenida Foch de París, que según Guinea Ecuatorial pertenece a su misión diplomática.

Las vistas orales finalizarán el miércoles, y en ellas participarán ambas delegaciones.

El juicio fue presidido por juez vicepresidente de la CIJ, Abdulqawi Ahmed Yusuf, debido a que su presidente, Ronny Abraham, es francés.

El Alto Tribunal de la ONU prohíbe que sus magistrados participen cuando sean de la misma nacionalidad que una de las partes implicadas.