Diario Vasco

Quito, 18 oct (EFE).- Expertos de gobiernos centrales y locales y de organismos multilaterales reunidos en Quito en el marco Conferencia de la ONU sobre Vivienda y Desarrollo Urbano Sostenible Habitat III, abogaron hoy por aplicar una "mirada integral" en la búsqueda de ciudades inclusivas y productivas.

El presidente ejecutivo del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), Enrique García, comentó que tienen un compromiso "muy firme" con un modelo de desarrollo integral, que debe buscar en simultáneo "un crecimiento económico, sostenido, estable y de buena calidad".

García explicó que buena calidad significa que sea eficiente en lo económico, inclusivo, que permita la participación de la mayor parte de sociedad en los beneficios de ese crecimiento, que sea equitativo para mejorar la distribución de la riqueza de los países y "que sea sostenible ambientalmente".

Detalló que el programa "Ciudades con futuro" que adelanta el CAF se basa en que la visión del desarrollo urbano no debe ser sectorial sino territorial, pues es el "territorio el que debe verse en su conjunto", donde todos los actores relevantes sean partícipes.

Para la ministra de Vivienda de Paraguay, Soledad Núñez, el único camino para llegar a resultados efectivos de las políticas es poner a la gente "en el centro siempre", propiciar la participación de la sociedad civil y derribar prejuicios hacia las comunidades más vulnerables.

Subrayó como "clave" el tener "una mirada integral" para brindar soluciones a poblaciones vulnerables, y coincidió con el CAF en la importancia de hacer análisis territoriales.

Rogelio Frigerio, ministro del Interior, Obras Publicas y Vivienda de Argentina, indicó que antes su país "creció de manera muy desordenada, sin ningún tipo de estrategia", pero ahora se centran en soluciones integrales.

El 93 % de la población vive en ciudades. "El 50 % de los argentinos vive en cinco ciudades y el 40 % de la población vive en el área metropolitana de Buenos Aires y en los alrededores, lo que ha generado una gran fragmentación socioespacial", que ha derivado en la pobreza, indicó.

También para la ministra colombiana de Vivienda, Elsa Noguera, la mirada integral es fundamental para el desarrollo de las ciudades, así como una buena articulación entre lo local y lo nacional.

Coincidió con ello el director general de la Agencia Francesa de Desarrollo, Philippe Orliange, quien recalcó la importancia de los gobiernos locales y de atender necesidades sociales combinándolas con la respuesta adecuada a los retos del cambio climático.

Yolanda Kakabadse, la presidenta del Fondo Mundial para la Naturaleza, apuntó que el ciudadano urbano debe reconocer la importancia del rural, de que el ámbito rural es el que aprovisiona de alimentos, lo que exige alianzas institucionales y el desarrollo de políticas públicas tomadas "en conjunto".

José Carrera, vicepresidente corporativo de Desarrollo Social del CAF, comentó que en la región más del 80 % de los habitantes habita en ciudades, muchos en condiciones precarias.

Subrayó que es en las ciudades donde se produce el 65 % del PIB, pero dijo que hay que tomar en cuenta que en América Latina seis de las diez más importantes urbes están creciendo más lentamente que el promedio de crecimiento de sus respectivos países.

"Es decir, que si en el pasado las grandes ciudades eran las locomotoras, hoy, de alguna manera, se han convertido en el vagón de cola, porque están frenando el desarrollo potencial", apuntó, y añadió que eso obedece a problemas como malos sistemas de transporte, agua y saneamiento, entre otros.

La nueva agenda urbana que se discute en Habitat III reconoce la necesidad de atender la inclusión social con participación política, diversidad cultural, calidad de espacios públicos y equidad de género, entre otros, comentó.

Consideró que la agenda debe tener cinco ejes: estar centrada en las personas; atender temas relacionados con la inequidad y el cambio climático; fortalecer las instituciones y los sistemas de gobernanza; expandir los mecanismos de financiación, y mantener una medición, monitoreo y evaluación de los procesos.

Entre las mejores prácticas que el CAF ha detectado para favorecer los procesos figuran un buen transporte público, mejoras en la educación, en espacio público, en la provisión de servicios básicos y también el fortalecimiento institucional, comentó.