Diario Vasco

Bruselas, 18 oct (EFE).- La Defensora del Pueblo Europeo, Emily O'Reilly, criticó hoy la respuesta que dio la Comisión Europea cuando se conoció el nombramiento del expresidente José Manuel Durao Barroso en Goldman Sachs, lamentando que se limitase a defender que se respetaron las reglas.

"El portavoz no dijo 'sí, cuando menos esto no pinta bien', en su lugar insistieron en que no se habían incumplido las normas a pesar de la respuesta emocional e intelectual de mucha gente que afirmaba que había algo fundamentalmente incorrecto en ello", dijo O'Reilly en Bruselas.

"Creo que si tú no respondes a esa pregunta, los populistas la responderán por ti", insistió la Defensora Europea en un seminario sobre comunicación en la Unión Europea organizado por la institución que dirige.

Durao Barroso, presidente de la CE entre 2004 y 2014, fue nombrado en julio director no ejecutivo de la banca de inversión Goldman Sachs, considerada uno de los actores más relevantes en el origen de la crisis de las hipotecas basura en 2008.

El fichaje desató una ola de críticas por parte de políticos, funcionarios europeos y sociedad civil que llevó a la Defensora del Pueblo a pedir al Ejecutivo comunitario que investigase el caso -algo que ahora está en manos del Comité de Ética de la CE- y revisase su código de conducta.

O'Reilly denunció además que la falta de transparencia en las instituciones genera un "vacío de información equilibrada que es llenado por los populistas".

Estas declaraciones se enmarcan en un debate que ha girado en torno a los retos de la Unión Europea para comunicar en un contexto en el que los partidos euroescépticos ganan terreno, los ciudadanos se sienten desconectados de sus líderes y el "brexit" ha puesto de relieve el rol crucial de las campañas de información.

En este sentido, O'Reilly criticó también que Bruselas no se implicase más en la campaña previa al referéndum sobre la salida del Reino Unido para contrarrestar los mensajes de los medios británicos euroescépticos.

"Algunos eurodiputados habían previsto ir al Reino Unido a luchar por la permanencia y se les aconsejó que no lo hiciesen. Creo que esa es una actitud muy pobre", dijo.

La mediadora irlandesa defendió que la UE debe ser más transparente, atajar un "déficit de información" del que culpa a las instituciones e implicarse en la comunicación a "nivel mucho más emocional".

"Si la Unión se limita a sí misma a ciertas vías (de comunicación) está dejando el juego en manos de los que se comprometen a este nivel emocional", dijo O'Reilly, quien reconoció no obstante que las instituciones tienen menos margen de maniobra a la hora de pronunciarse que los medios o los políticos nacionales.

En este sentido, abogó por potenciar el uso de las redes sociales, especialmente Twitter, herramientas que están siendo utilizadas con gran eficacia por los partidos euroescépticos como el Frente Nacional en Francia, según destacaron los participantes en el panel.

La Defensora del Pueblo, que fue periodista durante años, apostó por esta vía en su institución, que ya tiene 16.000 seguidores en Twitter, aún lejos de los casi 500.000 que tiene el líder euroescéptico británico Nigel Farage, como ella misma señaló.

En el seminario también han intervenido la directora de la Representación de la CE en París, Isabelle Jégouzo; el profesor de periodismo de la Universidad de Kingston (Reino Unido) Brian Athcart; el director de Comunicación de la OCDE, Antony Gooch, y el excorresponsal de la televisión alemana ARD Rolf-Dieter Krause.