Diario Vasco

Bruselas, 18 oct (EFECOM).- La comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, afirmó que no cree que se logre hoy el consenso necesario en el Consejo de Ministros de Comercio de la Unión Europea (UE) para apoyar la firma del acuerdo de libre comercio con Canadá, ante las reticencias que mantiene la región belga de Valonia.

"Haremos un balance, no estoy segura de que logremos tomar una decisión hoy, pero espero que avancemos y podamos tomar una decisión muy pronto, soy optimista", indicó Malmström a la prensa a su llegada a la reunión, que se celebra en Luxemburgo.

Los ministros habían convocado esta reunión para tratar de cerrar su respaldo a la firma del acuerdo, conocido como CETA, pero persiste el veto de Valonia, cuyo Parlamento regional rechazó el viernes pasado el tratado.

En opinión de la comisaria, si la UE no llega a ratificar este "muy buen acuerdo" se crearía "una situación muy difícil", teniendo en cuenta que Canadá es "uno de nuestros aliados más cercanos, uno de los países más democráticos del mundo con un Gobierno muy progresista proeuropeo".

"Si no podemos firmar con Canadá, el resto del mundo se preguntará si Europa es un socio fiable, así que tendrá consecuencias para nuestra política comercial", aventuró.

Malmström explicó que la CE ha trabajado con diferentes países (Bélgica, Alemania, Luxemburgo, Austria y Holanda) en la redacción de una "declaración interpretativa" que tendrá valor jurídico pero que no modificará el texto del CETA.

"Tenemos una declaración interpretativa que parece haber acomodado a los demás Estados miembros, pero todavía no estamos ahí y no creo que lleguemos hoy, pero aún tenemos tiempo", comentó, y señaló que ese texto deja claro que el acuerdo "no va a rebajar los estándares ni obligar a las autoridades a privatizar servicios".

La comisaria también afirmó que, de no haber consenso sobre el acuerdo entre los Veintiocho, "no habrá cumbre" UE-Canadá el día 27 de octubre, cita en la que se prevé firmar el tratado con el primer ministro canadiense, Justin Trudeau.

El ministro de Exteriores belga, Didier Reynders, confió en que en la cumbre de líderes comunitarios de este jueves y viernes en Bruselas "podamos avanzar".

El titular luxemburgués de Exteriores, Jean Asselborn, apuntó que "las regiones de Bélgica tienen competencias; tenemos que respetarlo" y "dar un poco más de tiempo".

Por su parte, el ministro eslovaco de Economía, Peter Ziga, cuyo país preside este semestre la UE, dijo en cambio no entender "las preocupaciones de los gobiernos regionales belgas", mientras que la ministra sueca de Comercio Exterior, Ann Linde, las calificó de "exageradas".

Greenpeace convocó protestas ante el lugar de la reunión que incluyeron el despliegue de una gran pancarta con el mensaje "No comercien con nuestra democracia. Alto al CETA" en la fachada del centro de conferencias, informó la ONG ecologista en un comunicado.

La asesora política de Greenpeace Shira Stanton consideró que el CETA "antepondrá los intereses de las multinacionales a los de la población".

Señaló que la mayor preocupación es la inclusión en el acuerdo de un sistema de tribunales al margen del Derecho de los países que intervendrá en caso de disputas entre estados e inversores.

"Cualquier multinacional con base en Canadá o filial suya podrá utilizar esos tribunales para desafiar las leyes de la UE y sus estándares", enfatizó Stanton, quien también mostró preocupación por que el CETA garantice acceso a licitaciones de servicios públicos básicos como la provisión de agua a empresas canadienses. EFECOM