Diario Vasco

Ginebra, 17 jun (EFE).- El Grupo Asesor de Expertos sobre Inmunización (SAGE) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió hoy que en el caso de un brote epidémico de fiebre amarilla y de escasez de vacunas para inocular, se podría usar un quinto de la dosis habitual para poder inmunizar a la población.

Actualmente hay un brote de fiebre amarilla en Angola que se ha expandido hasta República Democrática del Congo y a China y otro no relacionado con el anterior en Uganda.

La comunidad internacional ha tenido que usar las reservas de la vacuna contra esta enfermedad y muchos temen que la escasez se intensifique con la consecuente incapacidad de inmunizar a la población.

Para evitar este escenario, los expertos del SAGE se han reunido en las últimas horas y han decidido que es factible y seguro inocular un quinto de la dosis regular de la vacuna y que la persona se mantenga inmunizada por lo menos un año.

La inoculación parcial, se usaría como una medida puntual y de corto plazo a la espera de que se produzcan más vacunas, y no se propone para los programas de inmunización rutinarios.

Las vacunas que se inoculan en emergencias están almacenadas en recipientes que contienen 10 dosis, con lo que para convertirlos en 50 dosis solo habría que usar jeringas menores, según especificó en rueda de prensa Tarik Jasarevic, portavoz de la OMS.

"Tenemos suficientes vacunas en las reservas mundiales para poder hacer frente a los brotes actuales siempre y cuando no se expandan. Sin embargo, teniendo en cuenta la rapidez del contagio en Angola y el potencial de que se descontrole en Kinshasa, la OMS está considerando seriamente el uso de estas dosis divididas para evitar la transmisión a través de amplias campañas de vacunación", dijo Jon Abramson, presidente del SAGE, citado en un comunicado.

Dicho esto, el grupo de expertos advirtió que no se sabe si una dosis fraccionada de la vacuna será efectiva en niños, que pueden tener una respuesta inmunológica menor.

El SAGE dejó claro que esta versión fraccionada se recomienda exclusivamente en el caso de brotes y no para viajeros, a los que se les exige la inmunización completa antes de entrar a países endémicos.

Las cuatro farmacéuticas que producen vacunas contra la fiebre amarilla en el mundo fabrican entre 80 y 90 millones de dosis al año.

Paralelamente, el acopio mundial de vacunas para esta enfermedad, fundado por Gavi, cuenta con 6 millones de dosis anuales, aunque este año se ha usado el doble de esa cantidad para hacer frente a los brotes epidémicos.

Hasta la fecha, la OMS y sus socios han enviado 18 millones de dosis a los tres países afectados para hacer frente a los brotes.