Diario Vasco

Barcelona, 2 jun (EFE).- El holandés Johan Cruyff ha asegurado que, ante la final de la Liga de Campeones frente al Juventus, el Barcelona cuenta con la gran baza de Lionel Messi, "capaz de cualquier barbaridad" y de un equipo que se ha adaptado "a los inventos del argentino".

"El Barça tiene suficiente gente que puede marcar gol, a parte de Messi que es capaz de cualquier barbaridad y el resto, que se ha adaptado muy bien a los inventos del argentino", ha valorado Cruyff.

A cuatro días para la final de la Liga de Campeones, Cruyff, padre del primero de los cuatro títulos de la máxima competición europea que el Barcelona ha levantado hasta la fecha, ha avisado de los peligros del Juventus de Turín, al que ha calificado como "un equipo muy complicado".

"El Juventus tiene un equipo complicado, con dos jugadores delante muy peligrosos, tiene a Pirlo, el jugador más rápido en ejecución del mundo y, además, están muy bien organizados atrás. Será muy difícil", ha opinado el exentrenador holandés.

Cruyff ha sido, junto a José Ramón Alexanko, Jose Edmilson y Eric Abidal, todos ellos presentes en las plantillas que conquistaron el título europeo, uno de los protagonistas de la conferencia organizada por el Fòrum Samitier celebrado en el Auditorio del CaixaFòrum de Barcelona.

Considerado para muchos el padre del Barcelona contemporáneo, el técnico holandés ha admitido que ganar la primera 'orejona' "representaba algo nuevo" para un club que hasta aquella fecha contaba las finales europeas por derrotas.

"Hasta entonces todo era malo y aquella victoria nos sirvió para confirmar que ganar un título con buen fútbol era posible", ha explicado el extécnico holandés, quien aconseja a Luis Enrique Martínez "quitar presión" a los jugadores antes de la final.

Catorce años después, llegó la segunda y uno de sus protagonistas fue el brasileño Jose Edmilson, quien recuerda que la plantilla entrenada por Frank Rijkaard lo tenía muy claro: "Siempre decíamos que para quedarnos en la historia del Barça, se tenía que ganar una Liga de Campeones. Ganarla fue la misma sensación que levantar un Mundial".

Después de dos años sin ganar nada, llegó Guardiola y con él los últimos dos títulos, que Eric Abidal recuerda con mucho cariño, especialmente la copa del 2011, cuando tras ser operado de un tumor en el hígado, se recuperó a tiempo, jugó la final contra el Manchester United y levantó la 'orejona'.

"Vi que me ponía en el once titular y mentalmente estaba preparado, a pesar de que fue una sorpresa. Era una oportunidad y tenía que cogerla", ha recordado. EFE