Belgrado, 15 feb (EFE).- Los serbios del norte kosovar asisten hoy, por segundo y última jornada, a las urnas para reafirmar su rechazo a la independencia de Kosovo autoproclamada por los albanokosovares, a pesar de que no tienen el apoyo de Belgrado, que considera el referéndum dañino para los intereses de Serbia.
Se estima que en Kosovo viven unos 120.000 serbios, de ellos menos de la mitad en el norte y el resto en los enclaves del sur y centro. Unos 35.000 han sido convocados para responder a la pregunta "¿Acepta las instituciones de la llamada República de Kosovo?", y se espera un contundente "no" como respuesta.
La votación tiene lugar durante dos días en Mitrovica, Zvecan y Zubin Potok, y sólo hoy en Leposavic.
Ayer, la afluencia de votantes fue del 48 % y pueden depositar su papeleta en 82 colegios electorales.
Unos primeros resultados se conocerán en la noche de hoy, y los definitivos el próximo domingo.
La consulta fue convocada después de que en verano pasado aumentaran las tensiones en el norte de Kosovo, contiguo a Serbia y dominado por serbios, que se oponen a cualquier extensión de la soberanía de Pristina y rechazan la instalación de funcionarios albanokosovares en la frontera.
Consideran que con el referéndum reforzarán la posición de Belgrado en el diálogo con Pristina, como un claro mensaje.
No obstante, el referéndum no vinculante no cuenta con el apoyo de las autoridades de Belgrado, que quiere evitar complicaciones en el conflicto con Pristina en medio de un difícil diálogo técnico sobre la normalización de las relaciones, amparado por Bruselas.
También teme nuevas críticas de la UE, que debería decidir en marzo si concede o no a Serbia el estatus de país candidato, después de rechazarlo en diciembre pasado por la crisis en el norte kosovar, que había derivado en violencia y choques de los manifestantes serbios con soldados da la fuerza de la OTAN (KFOR).
El presidente de Serbia, Boris Tadic, declaró ayer, en un comunicado, que la celebración de ese referéndum local es dañino para los intereses del Estado.
"Este paso de los líderes de los municipios del norte de Kosovo sólo puede reducir el potencial del Estado, y no va en favor de los serbios en la provincia. Con él, se dificulta para el Estado la defensa de los intereses legítimos en Kosovo", dijo Tadic.
El presidente reiteró la postura de Serbia de no reconocer la independencia de Kosovo, autoproclamada por la mayoría albanokosovar hace cuatro años.
La ONU advirtió la semana pasada de que el referéndum en el norte es uno de los desafíos a los que se enfrenta la región, y pidió que se mantengan bajo control las posibles tensiones en ese territorio, donde está instalada la KFOR y la misión europea EULEX.
La misión de la ONU para Kosovo (UNMIK) dijo ayer que considera "fuera de las leyes aplicables" la consulta.
El Gobierno de Pristina, a su vez, expresó su "profunda decepción y repulsa" al referendo de los serbios, cuya organización atribuye a una ilegal "acción de Serbia" que "afecta directamente al estado de soberanía de la República de Kosovo".
Hasta ahora, más de 80 países han reconocido la independencia de Kosovo, entre ellos EEUU y la mayoría de los socios comunitarios, pero no por España, Rusia, China, Brasil o la India, entre otros. EFE