Panamá, 14 feb (EFE).- El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, ha reconocido hoy que las comarcas indígenas fueron olvidadas por todos los gobiernos y asegurado que si fuera aborigen también protestaría contra la explotación de recursos naturales en esos territorios, como hace estos días la comunidad Ngäbe Buglé.
Martinelli ha insistido en que espera que el diálogo entablado la semana pasada en la Asamblea Nacional permitirá resolver las demandas de ese pueblo indígena, que rechaza la minería y las hidroeléctricas en su comarca, un conflicto que derivó en la muerte de dos manifestantes durante enfrentamientos con la Policía.
"Si yo fuera Ngäbe Buglé estaría haciendo exactamente lo mismo que los hermanos de la Comarca (...) porque no este gobierno, sino todos los gobiernos, han olvidado a la Comarca" y solo la recuerdan "cuando van a buscar votos" en campaña, ha dicho el presidente en una entrevista difundida por la televisión privada TVN.
Es comprensible, ha admitido Martinelli, la posición de los aborígenes, porque mientras el Gobierno habla de la necesidad que tiene el país de promover la energía hidroeléctrica, en los territorios indígenas "no hay luz, ni agua, ni carreteras".
El Gobierno y los indígenas negocian desde el pasado miércoles en la Asamblea Nacional una nueva ley minera que tome en cuenta las aspiraciones de ambos.
Hasta ahora han coincidido en que la minería deber ser vetada dentro de la Comarca y sus áreas anexas, pero difieren en cuanto a la explotación hídrica, que el Gobierno valora como un asunto nacional y considera necesaria para garantizar energía para toda la población.
Martinelli ha reiterado su disposición a lograr un acuerdo satisfactorio para ambas partes y agregado que el Gobierno debe "ir más allá" y optimizar las condiciones de vida en las comarcas indígenas.
Ha propuesto así la creación de una corporación estatal que directamente otorgue "recursos sustanciales a los siete municipios comarcales" del país, de forma que tengan la suficiente autonomía para resolver algunos de sus problemas básicos.
Martinelli también ha referido la intención de ofrecer "becas a todos los indígenas para que vayan a estudiar" a la universidad carreras, ha sugerido, como "ingeniería, para que sepan por qué se construye una hidroeléctrica" o " ingeniería ambiental" para cuidar el entorno natural.
El conflicto con los indígenas ha costado a Martinelli este mes, con respecto a enero, una caída de 13,9 puntos en la aprobación a la gestión del Gobierno, que se sitúa en el 33 %, el punto más bajo desde que asumió el poder en julio de 2009, según un sondeo de la firma Dichter & Neira publicado este lunes por el diario La Prensa. EFE