Londres, 15 abr (EFE).- La erupción de un volcán en 1982 estuvo cerca de causar una catástrofe aérea en 1982, cuando un Boeing 747 de British Airways tuvo que aterrizar de emergencia después de que las cenizas bloquearan tres de los cuatro motores del aparato.
El piloto del "jumbo", Eric Moody, que ahora tiene 68 años, recordó hoy cómo tuvo que aterrizar de emergencia en el aeropuerto de Yakarta en junio de 1982, debido a los daños producidos en el aparato por la erupción de un volcán.
Según Moody, él y su tripulación apenas eran conscientes de lo que estaba pasando porque la visibilidad en la cabina era prácticamente nula y tuvieron que hacer que el aparato planeara para salir de la nube de cenizas y reanudar los motores afectados.
Pese a que el olor a sulfuro inundaba el avión, la cabina estaba llena de humo y la tripulación tuvo que enfrentarse a numerosos contratiempos, finalmente, consiguieron hacer aterrizar el 747.
"Las medidas que tomamos están ahora prácticamente en cualquier manual de vuelo, pero, en aquel momento, no sabíamos con qué nos habíamos topado. Tardamos dos días en saber que habíamos sobrevolado una nube de cenizas volcánicas", explicó Moody.
El comandante del vuelo en cuestión contó que al darse cuenta de que habían fallado los motores pensaron inicialmente que habían cometido algún error, por lo que luego comprobaron "aliviados" que el problema no se había debido a un error humano.
Los pasajeros del vuelo recordaron que el piloto se mostró tranquilo en todo momento cuando explicó el problema a través de la megafonía del avión.
Moody, que fue públicamente homenajeado junto a otros miembros de la tripulación por evitar que el avión se estrellara, afirmó que los responsables del tráfico aéreo "han tomado la decisión correcta al cancelar los vuelos durante el día de hoy".
La nube de ceniza originada por la erupción de un volcán en Islandia ha obligado a varios países europeos a cerrar su espacio aéreo y a cancelar numerosos vuelos en todo el continente, dejando a miles de pasajeros en tierra.
Una cuarta parte de todo el tráfico aéreo ha sido suspendido por el momento, según datos de la Agencia Europea para la Seguridad en la Navegación Aérea (Eurocontrol). EFE