Madrid, 23 mar (EFE).- El Ministerio de Economía y el Ministerio de Justicia han iniciado los trámites para reformar el baremo que fija las indemnizaciones que han de pagar las aseguradoras a las víctimas de accidentes de tráfico, que desde 1995 se actualiza sólo conforme a los movimientos del IPC.
La Dirección General de Seguros, en colaboración con Justicia, convocará previsiblemente a principios de abril la primera reunión del grupo de trabajo que evaluará los posibles cambios a introducir, y que estará integrado por las aseguradoras, las asociaciones de víctimas, las asociaciones de automovilistas, la Dirección General de Tráfico, la Fiscalía de Seguridad de Tráfico y otros posibles afectados.
Según fuentes del sector, la Dirección General de Seguros tiene intención de que el grupo de trabajo presente en un año sus conclusiones sobre la reforma del baremo, que previsiblemente elevará las indemnizaciones a los grandes lesionados.
Las aseguradoras españolas, que han estudiado durante dos años y medio los posibles cambios a introducir, tienen previsto proponer una mejora de las compensaciones a lesionados medulares, grandes quemados y accidentados en coma cerebral, que aproximadamente representan el 1% del total de víctimas de accidentes de tráfico, según cálculos del director general de la consultora EMB en España y Portugal, Óscar Huerta.
En la actualidad, las indemnizaciones máximas que se cobran en dichos casos ascienden a 1,5 millones de euros (frente a los entre 3 y 5 millones que se llegan a cobrar en algunos países europeos), una cifra considerada insuficiente tanto por las víctimas como por la Fiscalía de Seguridad de Tráfico.
Este organismo señaló recientemente que las compensaciones "son de todo punto insuficientes para facilitar a las víctimas unas coberturas dignas y justas que les permitan ejercer el derecho a rehacer su vida o recuperarse hasta donde la ciencia permita, y reinsertarse en la sociedad".
Según la propuesta de las aseguradoras, abordada en el seno de la patronal (UNESPA), las indemnizaciones podrían llegar a triplicarse en los casos muy graves, como los de un menor que haya sufrido un coma vegetativo.
"Se han mejorado notablemente las indemnizaciones para quienes requieran la ayuda de terceras personas para su vida diaria y para quienes sufran una pérdida de ingresos por su trabajo personal", señalan fuentes del sector.
Las aseguradoras planean sin embargo proponer una limitación de las indemnizaciones que reciben los accidentados por el llamado "latigazo cervical", que mayoritariamente se cura tras unas semanas de reposo.
Según cálculos del sector, el 80% de los lesionados en accidentes de tráfico sufren "latigazos cervicales" que comportan el pago de entre 3.000 y 6.000 euros.
Pese a la limitación de las indemnizaciones en esos casos, las aseguradoras calculan que el coste que destinan a siniestros se elevará ligeramente una vez entre en vigor la reforma del baremo de indemnizaciones, lo que podría producirse en 2012.
"Es lógico que si existe un mayor coste, las compañías de seguros eleven las primas que cobran", señala Óscar Huerta, que sostiene que en el sector se han sopesado aumentos de entre el 5% y el 6%.
Tanto las víctimas con las aseguradoras coinciden en señalar la necesidad de que se mantenga un sistema tasado de valoración, ya que el actual baremo, nacido en 1991 y que se aplica de forma obligatoria en las indemnizaciones de accidentes de tráfico desde 1995, ha comportado numerosas ventajas.
En concreto, ha conseguido que el 90% de las compensaciones por daños corporales se solucionen por la vía amistosa y ha unificado las indemnizaciones en todo el territorio nacional, impidiendo la discrecionalidad que hacía que en dos casos iguales, los afectados pudieran cobrar cantidades radicalmente distintas.
Según datos de las aseguradoras, el número de lesionados con secuelas permanentes causadas por accidentes de tráfico se sitúa entre las 260.000 y las 290.000 personas cada año. EFE