La Habana, 17 mar (EFE).- El gobierno cubano acusó a diplomáticos europeos y estadounidenses de participar en actos de "provocación contrarrevolucionaria" por estar presentes cuando una marcha de mujeres disidentes fue reprimida hoy en La Habana con violencia.
"Un funcionario de la Sección de Intereses de Estados Unidos (SINA) en La Habana participó hoy en un nuevo acto de provocación contrarrevolucionaria en esta capital", aseguró la agencia estatal Prensa Latina (PL), que lo identificó como Lowell Dale Lawton, segundo secretario de esa oficina.
Según la agencia, el norteamericano "asistió a una misa en una iglesia en la barriada de Párraga junto con integrantes de las autodenominadas Damas de Blanco, quienes al finalizar la liturgia salieron a la calle para protestar contra supuestas violaciones de derechos humanos en Cuba".
"La víspera -añadió Prensa Latina-, dos representantes de las embajadas de Alemania y la República Checa también participaron en un acto similar, en abierta colaboración con los grupúsculos contrarrevolucionarios organizados y financiados por Estados Unidos y algunas naciones europeas".
Agentes cubanos uniformados y de civil empujaron y arrastraron hoy a una treintena de opositoras y las subieron a la fuerza a dos autobuses para disolver su marcha por suburbios de La Habana, parte de las protestas por el séptimo aniversario del encarcelamiento de 75 disidentes en 2003.
Añade PL que las "acciones de provocación en Cuba con la presencia de diplomáticos estadounidenses y de países de Europa Occidental tienen lugar en medio de una campaña de corporaciones mediáticas contra la isla, intensificada a partir del 10 de marzo, cuando el Parlamento Europeo adoptó una resolución de condena por presuntas violaciones de los derechos humanos".
La nota siguió a un programa de dos horas en la televisión oficial -en la isla solo hay medios estatales- que denunció una "maquinaria anticubana" que mantiene una "feroz campaña mediática" a raíz de la muerte en febrero pasado del disidente preso Orlando Zapata tras una huelga de hambre de 85 días.
El gobierno cubano y sus medios califican a Zapata de "delincuente común" y "mercenario", al igual que a todos los opositores.
Según uno de los participantes en el programa, Estados Unidos y la "disminuida y arcaica Europa" atacan a Cuba porque "es en estos momentos una potencia moral", una "sociedad que no es perfecta", pero si "la más perfecta de todas las posibles".
Los disidentes y las Damas de Blanco, que protestan desde hace tres días por el séptimo aniversario de la oleada represiva de 2003, fueron tildadas de "grupúsculos contrarrevolucionarios" apoyados por "diplomáticos europeos escurridizos".