Lisboa, 9 feb (EFE).- La oposición de izquierda y derecha pidió hoy al unísono explicaciones al primer ministro socialista de Portugal, José Sócrates, sobre supuestas presiones a un noticiero de televisión conocidas mediante escuchas telefónicas al gobernante.
Sócrates, que se ha visto acosado varias veces en los últimos meses por este asunto, respondió de inmediato con una dura declaración en la que acusó a "todos los partidos sin excepción" de aprovecharse de un delito contra su privacidad con tal de atacarle.
Además volvió a negar, como ya ha hecho varias veces desde septiembre pasado, que el Gobierno diera cualquier orientación para la compra de una empresa de televisión por parte de Portugal Telecom (PT), la operadora dominante lusa cuyas principales decisiones controla el Estado.
Sócrates aludía así al frustrado intento de PT de negociar con el grupo español Prisa la entrada en su filial lusa Media Capital, propietaria del canal TVI, el medio en el que se centra la polémica cuyo telediario de la noche del viernes era muy crítico con el Gobierno.
El propio Sócrates anunció en junio pasado el veto del Estado a esa operación a raíz de las sospechas que también entonces lanzó la oposición sobre intromisión del Ejecutivo en los medios de comunicación.
El caso TVI se convirtió en uno de los argumentos de la oposición contra Sócrates en las pasadas elecciones legislativas de septiembre, y ha vuelto a la actualidad al revelar un semanario las apreciaciones del juez que tuvo acceso a las escuchas practicadas al primer ministro.
En ellas se afirma que hay "indicios muy fuertes" sobre un plan que envolvía a Sócrates para controlar TVI y apartar a los responsables del noticiero crítico, que en septiembre fue remodelado por la dirección del canal.
Las escuchas en cuestión fueron realizadas por la policía cuando el año pasado investigaba un caso de corrupción, "Face Oculta" (Cara Oculta) que ha salpicado a varios empresarios y altos cargos lusos y en el que hay un total de 18 personas implicadas.
Las conversaciones de Sócrates, grabado cuando hablaba con uno de los implicados, el ex ministro socialista y banquero Armando Vara, se consideraron ilegalmente obtenidas por afectar a un primer ministro y además la Fiscalía las consideró irrelevantes para esa investigación.
Sócrates ya había explicado que sus contactos con Vara fueron en calidad de amigo y hoy lamentó que "ningún partido haya criticado el abuso y violación de la ley" cometida por los periodistas que publicaron el documento del juez, sujeto al secreto del sumario.
Pero los líderes de todos los partidos de oposición rechazaron esos argumentos e insistieron en reclamar explicaciones en el parlamento sobre el supuesto plan para controlar TVI.
Pedro Mota Soares, jefe de los diputados democristianos del Partido Popular (CDS-PP) dijo que el primer ministro debe aclarar si hubo o no "intromisión" del Gobierno para que una empresa estatal accediera a una estación de televisión.
José Pedro Aguiar-Branco, líder parlamentario del principal partido de la oposición, el Social Demócrata (PSD), acusó a Sócrates de hacer el papel de víctima y exigió también explicaciones.
Las fuerzas marxistas se unieron a las críticas y el dirigente de los comunistas Bernardino Soares, reclamó también "un esclarecimiento al país" al que se sumó el Bloque de Izquierda con una dura crítica a Sócrates por "huir" de la verdad.
En medio del acoso de los partidos, un movimiento promovido en Internet a través de la red social Facebook denominado "Todos pela Liberdade" (Todos por la Libertad) aseguró haber reunido ya las cuatro mil firmas necesarias para que el Parlamento dedique una sesión al asunto.